La brigada SMS
Aunque dicha ola perdura en la percepción de la ciudad, actualmente Nueva York es más segura que muchas otras urbes, sobre todo en niveles de delitos menores como los asaltos y robos.
Un buen ejemplo (tonto y anecdótico, eso sí) es enseñar los auriculares de un iPod en varias paradas de París, Londres y Madrid. Por lo que me cuentan, su propietario deja de serlo rápidamente en dichas urbes. El caso es que la policía ha adoptado una nueva forma de denunciar los delitos, mediante el SMS. El usuario envía cierto código en un SMS a la policía (TIP577) e inmediatamente recibe una clave de informante. Con esa clave puede enviar todos los SMS o llamar las veces que quiera y su identidad no será divulgada.
Hace unos días esta tecnología tuvo una convergencia con otra táctica de la policía, no tolerar ningún tipo de delito menor. Entre ellos, los que rascan textos en las ventanillas de los vagones del metro.
Un usuario envió la foto de Andrew Morello en un SMS. Morello estaba raspando una ventana del metro, alertó el denunciante. La policía tenía a Morello fichado, y fue detenido poco después.
