Martin Wolf, uno de los periodistas de economía más respetados, tiene una columna de terror en el Financial Times.
No voy a entrar en detalles, pero sencillamente (si es que eso es posible) Wolf señala que la Eurozona tiene dos opciones.
Los miembros ricos, Alemania y Francia sobre todo, pueden asumir el riesgo y la gigantesca deuda de los cuatro jinetes del Apocalipsis del Euro (Irlanda, Grecia, Portugal y España). Esto llevaría a un control financiero y bancario mucho más estricto. Pero no hay voluntad política en Alemania para ello.
La otra opción es expulsar a los mas débiles de la Eurozona. Irlanda, Grecia, Portugal y en menor medida, España, vivirían su version del corralito. Nacionalización de bancos, reemitiendo su deuda en Punds, Dracmas, Escudos y Pesetas.
Al igual que su compañero de fatigas Paul Krugman, los vaticinios de Wolf pueden resultar exagerados y demasiado negativos, pero si se subraya su tema principal, da miedo. Los alemanes no van a permitir que las crisis en estos bancos centrales se lleven por delante al Bundesbank. Y tarde o temprano, temporizar las crisis en estos cuatro países acabaria anulando el pacto economico del Euro a corto plazo.
No voy a entrar en detalles, pero sencillamente (si es que eso es posible) Wolf señala que la Eurozona tiene dos opciones.
Los miembros ricos, Alemania y Francia sobre todo, pueden asumir el riesgo y la gigantesca deuda de los cuatro jinetes del Apocalipsis del Euro (Irlanda, Grecia, Portugal y España). Esto llevaría a un control financiero y bancario mucho más estricto. Pero no hay voluntad política en Alemania para ello.
La otra opción es expulsar a los mas débiles de la Eurozona. Irlanda, Grecia, Portugal y en menor medida, España, vivirían su version del corralito. Nacionalización de bancos, reemitiendo su deuda en Punds, Dracmas, Escudos y Pesetas.
Al igual que su compañero de fatigas Paul Krugman, los vaticinios de Wolf pueden resultar exagerados y demasiado negativos, pero si se subraya su tema principal, da miedo. Los alemanes no van a permitir que las crisis en estos bancos centrales se lleven por delante al Bundesbank. Y tarde o temprano, temporizar las crisis en estos cuatro países acabaria anulando el pacto economico del Euro a corto plazo.
