En octubre de 2009, mi madre me compró como regalo de cumpleaños unos zapatos para andar. Me vinieron de perlas, y se puede decir que les di mucha caña. No sólo por la distancia (casi 2.000 kilómetros: oficialmente, 1.913), sino además casi siempre sobre asfalto y cemento.
Para colmo, un servidor no es ligero como una pluma ni mucho menos, por lo cual los pobrecitos han sufrido lo suyo. El pasado 1 de mayo, después de una caminata de 44,7 kilómetros, los jubilé.
El modelo, Tundra II WP, ha sido descontinuado por el fabricante Hi-Tec, pero me he comprado unos parecidos. No suelo anunciar productos pero este me ha resultado tan buenos que la nobleza obliga.
Para colmo, un servidor no es ligero como una pluma ni mucho menos, por lo cual los pobrecitos han sufrido lo suyo. El pasado 1 de mayo, después de una caminata de 44,7 kilómetros, los jubilé.
El modelo, Tundra II WP, ha sido descontinuado por el fabricante Hi-Tec, pero me he comprado unos parecidos. No suelo anunciar productos pero este me ha resultado tan buenos que la nobleza obliga.
