En mi vida he tenido los suficientes puntos bajos para saber que siempre saldrá el sol. Hace ya 20 años, en medio de dificultades y aspiraciones frustradas, le decía a un amigo que algún día nos reiremos de esto. Tragedias de gran magnitud como la de Japón iluminan con nitidez absoluta que nuestros problemas, aparte de vanidosos y superficiales, no son nada en comparación con el constante sufrimiento ajeno.
En estos momentos, dificultades al pagar las cuentas o averías automovilísticas quedan en evidencia como problemas de primer mundo, tan inocuos a largo plazo como nimios.
En estos momentos, dificultades al pagar las cuentas o averías automovilísticas quedan en evidencia como problemas de primer mundo, tan inocuos a largo plazo como nimios.

Comentarios ( 1)
Por mucha empatía que uno tenga hacía las desgracias ajenas, nunca sirve de consuelo para las propias, otra cosa es perder el sentido de la realidad
Por javier | 17 de Marzo 2011 a las 11:12 AM