Uno pensaría que la alcaldía de la principal ciudad del país es un buen trampolín para la presidencia, pero nada de eso. Hasta la fecha, ni un solo alcalde de Nueva York ha sido elegido presidente de EE.UU. y ni siquiera ha estado cerca de ser un buen candidato. Los dos alcaldes más recientes, Rudolph Giuliani y Michael Bloomberg, han estado bastante en el candelero nacional, pero no lograron traducir sus éxitos municipales en triunfos nacionales.
Giuliani era considerado el principal contendiente republicano en 2007, pero una serie de errores estratégicos le relegaron rápidamente a un desastroso final en la primavera de 2008 en las primarias republicanas. Bloomberg consideró lanzarse también ese año como opción independiente, y muchos le consideran una opción seria para 2012. Pero la última encuesta municipal le da muy malas notas al alcalde (gracias a su proceso de reelección, que tuvo ribetes dialécticos chavistas y a la lentísima reacción a la gigantesca nevada del año pasado).
La encuesta da calabazas a Bloomberg en todos los estamentos sociales y políticos, con la excepción de Manhattan. Mientras en general el 51 por ciento de la ciudad suspende al alcalde, en Manhattan el 55 por ciento de sus habitantes aprueba la gestión municipal.En la conservadora Staten Island, su granero de votos en los tres ciclos electorales, nada menos que el 66 por ciento suspende al alcalde. Es en ese mismo distrito donde el 74 encuestados opinan que la gestión para quitar la nieve después del temporal del 26 de diciembre de 2010 fue mala o desastrosa.
Entre todo esto Bloomberg se puede despedir de sus aspiraciones presidenciales.
Giuliani era considerado el principal contendiente republicano en 2007, pero una serie de errores estratégicos le relegaron rápidamente a un desastroso final en la primavera de 2008 en las primarias republicanas. Bloomberg consideró lanzarse también ese año como opción independiente, y muchos le consideran una opción seria para 2012. Pero la última encuesta municipal le da muy malas notas al alcalde (gracias a su proceso de reelección, que tuvo ribetes dialécticos chavistas y a la lentísima reacción a la gigantesca nevada del año pasado).
La encuesta da calabazas a Bloomberg en todos los estamentos sociales y políticos, con la excepción de Manhattan. Mientras en general el 51 por ciento de la ciudad suspende al alcalde, en Manhattan el 55 por ciento de sus habitantes aprueba la gestión municipal.En la conservadora Staten Island, su granero de votos en los tres ciclos electorales, nada menos que el 66 por ciento suspende al alcalde. Es en ese mismo distrito donde el 74 encuestados opinan que la gestión para quitar la nieve después del temporal del 26 de diciembre de 2010 fue mala o desastrosa.
Entre todo esto Bloomberg se puede despedir de sus aspiraciones presidenciales.

Comentarios ( 1)
Eso pone de manifiesto que lo que marca el éxito de un político es el importe del presupuesto, y cuando las necesidades son mayores que los ingresos es complicado capitalizar nada. Para aspirar a político solo se necesita tener un ego monstruoso, un elevado narcisismo y una considerable falta de escrúpulos, por eso cuando fracasan no me dan ninguna pena
Por javier | 17 de Marzo 2011 a las 11:17 AM