Hace poco una ex compañera de trabajo nos borró como amigos en Facebook a varias personas. Una de ellas se quedó sorprendido de que hubiera pasado, y a juzgar por su semblante se veía claramente perturbado.
En este mundo de conexiones a larga distancia y ciberamistades, estas cosas les sientan muy mal a muchos. A cada rato me llega el infame correo en hotmail para averiguar «quién te ha traicionado en Messenger». La acusación parece tamaña, pero en realidad solo es una lista de quien te ha borrado de su lista de contactos.
Obviamente esto va a dirigido a un grupo, demográficamente joven sospecho, que saca estas cosas de quicio. Nunca entiendo a quien tiene centenares de amistades en Facebook y cree que cada una de esas personas son amigos de verdad. Tampoco entiendo a quien me añade como amigo en Facebook, Messenger o cualquier otro sitio y tras hacerlo, nada. Ni una palabra para presentarse. Soy sencillamente uno más.
Y no voy a hablar de los compañeros de oficina que te han saludado un par de veces en el pasillo y te añaden como una cifra más. Este año 2011 voy a podar estas listas de «amistades» para quedarme con las añejas y las que tienen posibilidades. Si te borro sin decir nada, no pienses que es traición. Todo lo contrario, es lealtad a la palabra amistad.
En este mundo de conexiones a larga distancia y ciberamistades, estas cosas les sientan muy mal a muchos. A cada rato me llega el infame correo en hotmail para averiguar «quién te ha traicionado en Messenger». La acusación parece tamaña, pero en realidad solo es una lista de quien te ha borrado de su lista de contactos.
Obviamente esto va a dirigido a un grupo, demográficamente joven sospecho, que saca estas cosas de quicio. Nunca entiendo a quien tiene centenares de amistades en Facebook y cree que cada una de esas personas son amigos de verdad. Tampoco entiendo a quien me añade como amigo en Facebook, Messenger o cualquier otro sitio y tras hacerlo, nada. Ni una palabra para presentarse. Soy sencillamente uno más.
Y no voy a hablar de los compañeros de oficina que te han saludado un par de veces en el pasillo y te añaden como una cifra más. Este año 2011 voy a podar estas listas de «amistades» para quedarme con las añejas y las que tienen posibilidades. Si te borro sin decir nada, no pienses que es traición. Todo lo contrario, es lealtad a la palabra amistad.

Comentarios ( 1)
Me sorprende que haya gente que se crea que tiene amigos porque así figure en las páginas sociales, es de una ignorancia supina. Las redes sociales son una impostura, aunque a veces te permitan conocer a alguien, que casi nunca tiene nada que ver con lo que dice ser o aparenta.
Reconozco que puede ser ameno, si das con gente educada y de otros países - de habla hispana - por su forma de expresarse y por lo que te cuentan, pero nada más. Lo que es patético es la gente que solo se relaciona a través de esas páginas
Por javier | 2 de Marzo 2011 a las 09:24 AM