Es uno de los (muchos) camelos que tiene Nueva York, su Pequeña Italia en Manhattan, tan repleta de restaurantes y tiendas italianos (muchas veces caros). Parece el último reducto del inmigrante italiano ante la fuerza asimilatoria de la ciudad.
Pero hay un detalle que resalta el New York Times: a diferencia que hace seis décadas, en la Pequeña Italia de Manhattan Sur ya no quedan italianos. Aparte de la actividad comercial, el barrio ha sidoabsorvido absorbido por los chinos en el sur y por las boutiques chic de Soho en el norte. El censo no cuenta ni un solo hijo de Italia en el barrio.
Digo Manhattan sur porque en lo que es ahora el Harlem puertorriqueño existía la comunidad italiana más grande de la ciudad. A diferencia que su hermano del sur, ahí no queda casi rastro de la importante huella demográfica que fueron los italianos en su día.
Cuando los ignorantes o catetos (o ambos) se fijan en las distintas culturas étnicas de la ciudad, creen que tienen grupos inasimilables. Pero la historia de Nueva York, rica en diversidad, cuenta otra cosa.
Ese mismo barrio que ahora es chino fue otrora irlandés, italiano y judío. No voy a decir que no exista marginación, pero la cara de los marginados cambia bastante.
Tampoco voy a decir que ya no queden barrios italianos en Nueva York. Muchos de los que colindan con antiguos muelles en Brooklyn (donde primaba la mano de obra italiana) tienen raíces italianas muy importantes. Y siempre está mi favorito, Arthur Avenue en el Bronx, donde se compran raviolis y se prueba la riquísima burrata.
Pero hay un detalle que resalta el New York Times: a diferencia que hace seis décadas, en la Pequeña Italia de Manhattan Sur ya no quedan italianos. Aparte de la actividad comercial, el barrio ha sido
Digo Manhattan sur porque en lo que es ahora el Harlem puertorriqueño existía la comunidad italiana más grande de la ciudad. A diferencia que su hermano del sur, ahí no queda casi rastro de la importante huella demográfica que fueron los italianos en su día.
Cuando los ignorantes o catetos (o ambos) se fijan en las distintas culturas étnicas de la ciudad, creen que tienen grupos inasimilables. Pero la historia de Nueva York, rica en diversidad, cuenta otra cosa.
Ese mismo barrio que ahora es chino fue otrora irlandés, italiano y judío. No voy a decir que no exista marginación, pero la cara de los marginados cambia bastante.
Tampoco voy a decir que ya no queden barrios italianos en Nueva York. Muchos de los que colindan con antiguos muelles en Brooklyn (donde primaba la mano de obra italiana) tienen raíces italianas muy importantes. Y siempre está mi favorito, Arthur Avenue en el Bronx, donde se compran raviolis y se prueba la riquísima burrata.

Comentarios ( 2)
Se escribe "absorbido"
Por CArlos | 28 de Febrero 2011 a las 10:08 PM
Los italianos fueron considerados como maleantes durante muchisimos años en NY, despúes, por razones obvias se integraron, ahora le toca el turno a los latinos ( los Sures ) espero que se integren antes de 50 años.
Por javier | 1 de Marzo 2011 a las 04:44 AM