Debido a que venía una tormenta de nieve bastante leve (para nosotros, 10 centímetros de nieve en Nueva York no son muchos), me tomé el viernes libre para verla.
Madrugué un poco, y a las 7 de la mañana, antes del amanecer, ya estaba en la esquina de la 53 con la Quinta Avenida, viendo como nevaba.
Después entré a Central Park, y dejó de nevar, Al poco salió el sol. He tenido momentos sublimes en Nueva York, pero este creo que los superó todos.
Madrugué un poco, y a las 7 de la mañana, antes del amanecer, ya estaba en la esquina de la 53 con la Quinta Avenida, viendo como nevaba.
Después entré a Central Park, y dejó de nevar, Al poco salió el sol. He tenido momentos sublimes en Nueva York, pero este creo que los superó todos.
