Hoy, y durante los próximos 10 días, el sol en Nueva York se pondrá a las 16:38 horas. Es bastante desconcertante mirar por la ventana y ver que a las cinco de la tarde predomina la oscura noche, y más si te tienes que acostumbrar.
Paradójicamente, lo más atractivo y difícil de esta ciudad es, para mí, su cambio de estaciones. Tras muchos años de vivir aplatanado en un lugar aplatanado, el cambio de estaciones me parece tan revitalizador y necesario que me pregunto cómo habré vivido todos esos años sin presenciarlo.
Pero el sol, leñe, no se debe poner tan temprano. En Madrid el ocaso por estas horas es más tardío pero eso es porque amanece mucho más tarde, a las 8:30, nada menos. Es el precio que paga la villa y corte y otros lugares de la geografía española por estar en el huso horario equivocado.
Paradójicamente, lo más atractivo y difícil de esta ciudad es, para mí, su cambio de estaciones. Tras muchos años de vivir aplatanado en un lugar aplatanado, el cambio de estaciones me parece tan revitalizador y necesario que me pregunto cómo habré vivido todos esos años sin presenciarlo.
Pero el sol, leñe, no se debe poner tan temprano. En Madrid el ocaso por estas horas es más tardío pero eso es porque amanece mucho más tarde, a las 8:30, nada menos. Es el precio que paga la villa y corte y otros lugares de la geografía española por estar en el huso horario equivocado.

Comentarios ( 1)
Es curioso, tus gustos van en sentido contrario a los ciclos vitales. Preferir el frio al calor, la oscuridad a la luz, y todo ello con el pasar de los años resulta sorprendente. Entiendo justificados los cambios por motivos laborales, pero no el regodeo de soportar un duro clima. Te veo retirado a los 60 en Terranova y cantando loas a los témpanos de hielo
Por javier | 6 de Diciembre 2010 a las 05:30 AM