Una de las cosas más curiosas del invierno neoyorquino es su ley de calefacción. Entre el 1 de octubre y el 31 de mayo, los caseros tienen que encender las calderas de la calefacción si la temperatura en la calle es inferior a los 5 grados, de 10 de la noche a 6 de la mañana. Durante el resto de las horas, la temperatura externa tiene que ser inferior a los 12 grados.
El casero paga los gastos de la calefacción. El nuestro ha instalado termostatos en la planta más alta para así poder demostrar que cumple con la normativa.
El problema, claro está, radica en que el mercurio no baja de los seis o siete grados por la noche, y no hay calefacción. En esas noches, nos tenemos que valer de la manta eléctrica y poco más.
La situación se acentúa porque tenemos un apartamento bastante amplio (el salón y el dormitorio tienen, respectivamente, 25 metros cuadrados) y calentar ese espacio en invierno y enfriarlo en verano es todo un desafío. A ver si viene un poco más de frío.
El casero paga los gastos de la calefacción. El nuestro ha instalado termostatos en la planta más alta para así poder demostrar que cumple con la normativa.
El problema, claro está, radica en que el mercurio no baja de los seis o siete grados por la noche, y no hay calefacción. En esas noches, nos tenemos que valer de la manta eléctrica y poco más.
La situación se acentúa porque tenemos un apartamento bastante amplio (el salón y el dormitorio tienen, respectivamente, 25 metros cuadrados) y calentar ese espacio en invierno y enfriarlo en verano es todo un desafío. A ver si viene un poco más de frío.

Comentarios ( 1)
Siempre podrás poner una estufa de gas( la socorrida bombona de butano hace milagros )
Por javier | 4 de Diciembre 2010 a las 09:52 AM