Suelo decir que mal de mucho, consuelo de tontos. Y suelo acompañar eso con el contradictorio «siempre nos puede ir peor».
Me acordé de lo último el otro día, cuando entrevistaban a un paciente de cataplexia en la radio.
La cataplexia es una condición que impide el movimiento de los músculos (de hecho, se suelen relajar totalmente) de manera súbita aunque efímera.
Lo cruel de esta enfermedad es que suele suceder cuando la persona está en un estado de felicidad. Matt Ferking, que tiene cataplexia desde hace cuatro años, cuenta que suele suceder cuando sus nietos vienen de visita. O cuando decide tener un momento romático con su mujer.
Una inglesa de 65 años, por ejemplo, ha sido declarada muerta tres veces debido a ataques intensos. En otro caso, una mujer se cae como el plomo, abandonada por sus músculos, cada vez que ríe.
Esto me parece tan cruel que no me imagino padecerlo. Definitivamente no estamos nada mal.
Me acordé de lo último el otro día, cuando entrevistaban a un paciente de cataplexia en la radio.
La cataplexia es una condición que impide el movimiento de los músculos (de hecho, se suelen relajar totalmente) de manera súbita aunque efímera.
Lo cruel de esta enfermedad es que suele suceder cuando la persona está en un estado de felicidad. Matt Ferking, que tiene cataplexia desde hace cuatro años, cuenta que suele suceder cuando sus nietos vienen de visita. O cuando decide tener un momento romático con su mujer.
Una inglesa de 65 años, por ejemplo, ha sido declarada muerta tres veces debido a ataques intensos. En otro caso, una mujer se cae como el plomo, abandonada por sus músculos, cada vez que ríe.
Esto me parece tan cruel que no me imagino padecerlo. Definitivamente no estamos nada mal.

Comentarios ( 1)
Ya lo dice el refran, salud, dinero y amor, aunque yo el amor lo pondría antes que la pasta
Por javier | 9 de Julio 2010 a las 09:20 AM