A veces hay que repetir que el cuerpo ya no rinde tanto como antes. Aunque suelo pasear casi religiosamente todos los fines de semana, varias combinaciones de mala salud, mal tiempo o compromisos sociales me habían imposibilitado romper la barrera de los 20 kilómetros en una caminata desde noviembre, y la barrera de los 30 desde finales de septiembre.
Total, que planifiqué un largo paseo para el sábado pasado, aprovechando el buen tiempo. Aunque casi nunca llego a mi meta, me propongo un largo trayecto y luego en otra ocasión me reengancho para completarlo.
El sábado me desvelé, y a eso de las 6 y pico me monté en un tren para ir hasta el Bronx. Empecé a andar literalmente al amanecer y salvo un par de paradas, no paré hasta el anochecer. Como los días del enero neoyorquino son bastantes breves, creía que apenas alcanzaría los 25.
Después quedé con Carlos para ir a cenar y al cine cerca de casa. Al final de la noche me sentía cansado pero no tanto. Hice cuentas y el paseo en sí me llevó unos 33 kilómetros, y lo andado «cerca» de casa un kilómetro y pico más.
Desde entonces tengo unas agujetas en los tobillos que para qué. Hacía bastante tiempo que no me daban, pero esto de andar tanto tiene sus desventajas.
Total, que planifiqué un largo paseo para el sábado pasado, aprovechando el buen tiempo. Aunque casi nunca llego a mi meta, me propongo un largo trayecto y luego en otra ocasión me reengancho para completarlo.
El sábado me desvelé, y a eso de las 6 y pico me monté en un tren para ir hasta el Bronx. Empecé a andar literalmente al amanecer y salvo un par de paradas, no paré hasta el anochecer. Como los días del enero neoyorquino son bastantes breves, creía que apenas alcanzaría los 25.
Después quedé con Carlos para ir a cenar y al cine cerca de casa. Al final de la noche me sentía cansado pero no tanto. Hice cuentas y el paseo en sí me llevó unos 33 kilómetros, y lo andado «cerca» de casa un kilómetro y pico más.
Desde entonces tengo unas agujetas en los tobillos que para qué. Hacía bastante tiempo que no me daban, pero esto de andar tanto tiene sus desventajas.

Comentarios ( 2)
Tómatelo con calma, todo es malo en exceso... ¡No importan los kilómetros, disfruta del recorrido!
Por Peter | 26 de Enero 2010 a las 10:40 PM
Lo dicho, eres un autentico flaneur, o acaso tiene algo de penitencia esos largisimos y "severos" paseos ?
Por javier | 27 de Enero 2010 a las 04:56 AM