Debido a que Manhattan al sur de Canal Street es casi coto exclusivo de turistas y banqueros, es una de las zonas que menos conozco de la ciudad. El pasado viernes en una caminata me topé con Stone Street, la Calle de la Piedra.
Reconstruida tras el devastador incendio de 1835, sus edificios y adoquines casi están intactos desde entonces, brindando un verdadero respiro a la jungla de acero, cristal y finanzas que lo rodea. Está llena de restaurantes pequeños y dicen que en verano rebosan las terrazas con comensales. Hay que volver.
Reconstruida tras el devastador incendio de 1835, sus edificios y adoquines casi están intactos desde entonces, brindando un verdadero respiro a la jungla de acero, cristal y finanzas que lo rodea. Está llena de restaurantes pequeños y dicen que en verano rebosan las terrazas con comensales. Hay que volver.
