Ver Paseo del 23 de enero este paseo en un plano mayorEl paseo empezó algo después de las 7:30, unos 10 minutos después del amanecer. Francamente el itinerario no indicaba ningún lugar nuevo para visitar, sino una especie de repaso para añadir varios edificios a mi cartera.
La primera parada fue en el Bronx, en la mansión del siglo XVIII en Van Cortlandt Park, seguido por las mansiones de Fieldston y Riverdale, hasta el mirador de Half-Moon, que contempla el lugar donde Henry Hudson atracó (literalmente en ambos sentidos de la palabra) por primera vez en Nueva York en 1609.
Entré a Manhattan por Broadway, con parada en otra casa histórica, la de los Dyckman. Subí por Broadway hasta la 173, izquierda hasta la piscina que domina el cerro sobre el río Harlem y de ahí el puente Washington, que tiene una fantástica panorámica de la ciudad, para entrar al Bronx otra vez.
Desde los cerros de University Heights bajé al Grand Concourse, la magna avenida que ha visto mejores días pero que a la altura del imponenente edificio de los juzgados de distrito sigue siendo majestuosa.
A partir de ahí un par de distritos históricos en Mott Haven, que aunque definitivamente está bastante venido a menos sigue siendo muy pintoresco.
Crucé el río en el puente de Willis Avenue y entré a Harlem para luego subir por Ámsterdam Avenue hasta la 110, donde me pilló el ocaso.
Total del paseo: 33 kilómetros justos, el tercer recorrido más largo que me he hecho en un día, no sólo en Nueva York sino en toda mi vida.
Otros datos: Temperatura máxima, 5 grados. Mínima, -2. El sol salió a las 07:13 y se puso a las 17:02, y en esta época del año su ángulo es bastante bajo (y por lo tanto fatal para sacar fotos en la ciudad), apenas estuvo encima de los 25 grados del horizonte por tres horas y media, con su cénit a los 29,9 grados a las 12:09.
Abajo las fotos.
