
El secreto del clima de Nueva York no son sus extremos (inviernos gélidos y veranos muy calurosos) sino sus suaves primaveras y otoños. El otoño había sido, hasta hace unos días, bastante suave. Tuvimos un octubre y noviembre muy por encima de la norma, y parecía que diciembre iba a entrar suavemente. Pero nada por el estilo. El sábado nevó por primera vez (de manera leve, eso sí) y estos días que viene el frío se recrudece, como se puede observar con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional.
