Hoy fuimos a ver el piso que comenté el jueves. Era efectivamente en una de las casas construidas por el arquitecto Dickerson y la verdad que el barrio me encanta.
Pero la casa no. No es muy grande, apenas tiene un armario pequeño y lo del segundo dormitorio es un camelo, es un cuartucho de tamaño reducido. La cocina es amplia, pero la distribución deja que desear.
Es curioso porque iba con ilusión para que me gustara y no lo logró. Me parece que por el precio, independientemente de que el vecindario sea una joyita, es demasiado caro. Si añado que es un semisótano, entonces ya es demasiado. A Carlos tampoco le hizo tilín.
Total, que nos quedamos donde estamos y con mucho alivio. Por una parte quería cambiar un poco, pero por otra me daba una pereza espantosa. Tendrá que ser en 2010.
Pero la casa no. No es muy grande, apenas tiene un armario pequeño y lo del segundo dormitorio es un camelo, es un cuartucho de tamaño reducido. La cocina es amplia, pero la distribución deja que desear.
Es curioso porque iba con ilusión para que me gustara y no lo logró. Me parece que por el precio, independientemente de que el vecindario sea una joyita, es demasiado caro. Si añado que es un semisótano, entonces ya es demasiado. A Carlos tampoco le hizo tilín.
Total, que nos quedamos donde estamos y con mucho alivio. Por una parte quería cambiar un poco, pero por otra me daba una pereza espantosa. Tendrá que ser en 2010.

Comentarios ( 1)
A veces parece que todo lo bueno siempre es escesivamente caro
Por Javier | 29 de Marzo 2009 a las 11:31 AM