El año pasado nos pasamos unos días en los Catskills, la sierra más cercana de Nueva York (dentro del estado). Nos encantó, y este año repetimos. Lo hacemos un mes más tarde que en 2007, y a juzgar por el pronóstico meteorológico, con mucha más nieve.
A diferencia que otros viajes ambiciosos, en este el cuerpo me pide descanso, y en mi fuero sibarita me es imposible negárselo.
Ya salimos y casi a mitad camino me encontraré con mi hermana Margarita, que ha venido a la ciudad a pasar unos días.
A diferencia que otros viajes ambiciosos, en este el cuerpo me pide descanso, y en mi fuero sibarita me es imposible negárselo.
Ya salimos y casi a mitad camino me encontraré con mi hermana Margarita, que ha venido a la ciudad a pasar unos días.
