Hace 26 años, Santiago Luis Polanco Rodríguez, alias «Yayo», realizó el sueño americano de una manera tan capitalista como brutal. El Yayo introdujo a Estados Unidos crack, la forma más pura de la cocaína. Como buen dominicano en Nueva York, se estableció en Washington Heights, en la zona más septentrional y alta de Manhattan.
Pero a diferencia que la inmensa mayoría de sus compatriotas, el Yayo estableció un reino de terror en la zona. Washington Heights se convirtió en un foco de delincuencia y de delito. Gracias a tácticas policiales nada tradicionales y a la fuga del Yayo a República Dominicana (donde vive actualmente), el barrio de inmigrantes se pacificó.
En el año 1990 hubo más de 100 homicidios, y en este apenas 6. Actualmente ofrece la rica cultura dominicana y numerosas panorámicas. Es, sin duda, uno de mis favoritos.
Pero a diferencia que la inmensa mayoría de sus compatriotas, el Yayo estableció un reino de terror en la zona. Washington Heights se convirtió en un foco de delincuencia y de delito. Gracias a tácticas policiales nada tradicionales y a la fuga del Yayo a República Dominicana (donde vive actualmente), el barrio de inmigrantes se pacificó.
En el año 1990 hubo más de 100 homicidios, y en este apenas 6. Actualmente ofrece la rica cultura dominicana y numerosas panorámicas. Es, sin duda, uno de mis favoritos.
