El día de Navidad amaneció despejado en Nueva York, producto de un frente frío que acababa de pasar. Decidí entonces hacerme un paseo no muy largo, con el temor de que las casi tres semanas de hiato (bueno, con sólo un paseo de 9 kilómetros de por medio), me hubiera apoltronado un poco.
Nada de eso, me hice los primeros 13 kilómetros con facilidad, paseando por Astoria y acabando en Roosevelt Island a eso de las 12:45 de la tarde.
Me monté en metro ahí y me bajé en Park Slope para recorrerme (de nuevo) Red Hook, un barrio resucitado por el emplazamiento de IKEA. Además de ser Navidad, las calles estaban prácticamente vacías porque el estabecimiento (a diferencia que otros) cerró.
Llegué por fin a Brooklyn Heights al anochecer, y se podía apreciar el rojizo crepúsculo en el horizonte, dando ciertos colores a la Estatua de la Libertad. Al caer la noche hacía frío, unos cuatro grados, y bueno, llegué cansado a casa. En total, 25 kilómetros. Hoy sólo me duele un poco la rodilla, y eso que ha sido el paseo más largo de mi vida.
Nada de eso, me hice los primeros 13 kilómetros con facilidad, paseando por Astoria y acabando en Roosevelt Island a eso de las 12:45 de la tarde.
Me monté en metro ahí y me bajé en Park Slope para recorrerme (de nuevo) Red Hook, un barrio resucitado por el emplazamiento de IKEA. Además de ser Navidad, las calles estaban prácticamente vacías porque el estabecimiento (a diferencia que otros) cerró.
Llegué por fin a Brooklyn Heights al anochecer, y se podía apreciar el rojizo crepúsculo en el horizonte, dando ciertos colores a la Estatua de la Libertad. Al caer la noche hacía frío, unos cuatro grados, y bueno, llegué cansado a casa. En total, 25 kilómetros. Hoy sólo me duele un poco la rodilla, y eso que ha sido el paseo más largo de mi vida.

Comentarios ( 1)
Vas camino de ser un sherpa
Por javier | 28 de Diciembre 2008 a las 09:29 AM