Mientras esperaba que le hicieran una puesta a punto a mi coche, una señora me comentó sobre el frío que ha hecho estos días (el sábado, a un mes del inicio del invierno, la máxima en Nueva York fue de 1 grado). Y luego me dijo que había adelgazado casi el 10 por ciento de su peso y que se moría de frío.
«Con tres capas (prendas) de ropa estoy bien, pero me estoy helando. Antes cuando pesaba más trabajaba todo el día al aire libre y no sentía casi nada de frío, estaba más gorda».
Meditación profunda. Mientras, mi caminata del sábado empezó en lo más alto de Manhattan, donde la brisa del Hudson no perdona. Al andar menos de 500 metros por Cabrini Boulevard pensé que no iba a llegar muy lejos. Pero nada, entré en calor y con bufanda, gorro y leotardos seguí adelante.
Quince kilómetros más tarde, ya en Times Square, acabé mi paseo. Nada mal para un gordito.
«Con tres capas (prendas) de ropa estoy bien, pero me estoy helando. Antes cuando pesaba más trabajaba todo el día al aire libre y no sentía casi nada de frío, estaba más gorda».
Meditación profunda. Mientras, mi caminata del sábado empezó en lo más alto de Manhattan, donde la brisa del Hudson no perdona. Al andar menos de 500 metros por Cabrini Boulevard pensé que no iba a llegar muy lejos. Pero nada, entré en calor y con bufanda, gorro y leotardos seguí adelante.
Quince kilómetros más tarde, ya en Times Square, acabé mi paseo. Nada mal para un gordito.

Comentarios ( 1)
Viendo lo que se ve en USA, no te puedes considerar gordo en absoluto. Los gordos que se ven en la tele no creo que puedan andar ni una milla.
Por Javier | 25 de Noviembre 2008 a las 02:47 PM