Siempre he trabajado en medios que han enfatizado mucho la entradilla, ese primer párrafo o primeras cinco oraciones de un artículo tan importantes para enganchar al lector. El motivo es que hay dos tipos de lectores, el que se leerá todo por interés (codiciado pero escaso) y el más casual que debe ser enganchado inmediatamente como un pez para que se lea el resto del artículo.
El debate puede ser feroz entre periodistas, unos defienden la estricta pirámide narrativa, en poner lo más importante y noticioso primero. Otros pueden poner la carne en el asador nada más empezar, desvelando un estilo más suelto y ameno.
Soy un nómada para estas cosas, pero por lo general me doy cuenta que los escritores de verdad suelen tardar en entrar en calor o en desarrollar su trama para seducirte. Por otra parte, está este genial artículo-blog de Arsenio Escolar sobre las entradas impactantes de las novelas.
Curiosamente, utiliza el mismo estilo que yo. Echa el carbón primero y luego con sus maravillosos ejemplos prende fuego. Me quedo con Ana Karenina y Cien años de soledad.
Sólo puedo añadir dos apuntes más, algo mezquinos. El primero es que la entrada puede estar muy bien, pero si no es auxiliada por una narrativa ágil e interesante a lo largo de la obra o artículo, da igual. Por otra parte, el mayor propugnador de la entradilla interesante que he conocido ha sido Álex Grijelmo, actual director de la Agencia Efe, cuyas notas pueden ser algo soporíferas.
El debate puede ser feroz entre periodistas, unos defienden la estricta pirámide narrativa, en poner lo más importante y noticioso primero. Otros pueden poner la carne en el asador nada más empezar, desvelando un estilo más suelto y ameno.
Soy un nómada para estas cosas, pero por lo general me doy cuenta que los escritores de verdad suelen tardar en entrar en calor o en desarrollar su trama para seducirte. Por otra parte, está este genial artículo-blog de Arsenio Escolar sobre las entradas impactantes de las novelas.
Curiosamente, utiliza el mismo estilo que yo. Echa el carbón primero y luego con sus maravillosos ejemplos prende fuego. Me quedo con Ana Karenina y Cien años de soledad.
Sólo puedo añadir dos apuntes más, algo mezquinos. El primero es que la entrada puede estar muy bien, pero si no es auxiliada por una narrativa ágil e interesante a lo largo de la obra o artículo, da igual. Por otra parte, el mayor propugnador de la entradilla interesante que he conocido ha sido Álex Grijelmo, actual director de la Agencia Efe, cuyas notas pueden ser algo soporíferas.

Comentarios ( 1)
Creo que hay que diferenciar un artículo - casí siempre tiene carácter informativo y actual- de una novela, esta última es como un prenda de vestir, o un tipo de música, cada cual tiene sus gustos, y lo que para unos es fascinante para otros es soporifera
Por Javier | 18 de Noviembre 2008 a las 12:26 PM