El viernes no se rindió y se fue de compras por Madison Avenue, a rezar a la catedral de San Patricio y a comprar un pintalabios a Sak's Fifth Avenue. Para colmo después fuimos mitad a pie y mitad en taxi hasta la ONU. Todo esto en tacones.
Al día siguiente pensé que se rendiría de tanto jaleo, pero quería ver la playa neoyorquina y nos fuimos a Coney Island pese al vendaval. Las tablas del boardwalk impedían su tránsito en tacones y se quitó los zapatos. Me encanta esta foto, pese al viento y la incomodidad sólo supo reírse de todo (la foto se aprecia mejor aquí).
Pero el día no había acabado. Nos fuimos a comprar un Key Lime Pie a Red Hook y luego se fue andando las seis manzanas de la iglesia a casa. En fin, que nos lo pasamos muy bien aunque nos saquemos a veces mutuamente de quicio. Gracias.

Comentarios ( 1)
Hace ilusión ver a una persona de esa edad con humor y ganas, toda una aventurera y vitalista.
Por Javier | 18 de Noviembre 2008 a las 12:29 PM