El año pasado me compré un par de abrigos y una gabardina fabulosa para capear con el frío. Con la gabardina me veo muy bien y abriga bastante, pero no nos llamemos al engaño: el invierno neoyorquino suele ser feroz.
Para eso, nada abriga como un anorak con plumas. Quizá no me vea tan guapo, pero lo cortés no quita lo caliente.
Para eso, nada abriga como un anorak con plumas. Quizá no me vea tan guapo, pero lo cortés no quita lo caliente.

Comentarios ( 1)
No se si es una indirecta, pero siempre podrás decir " ande yo caliente......"
Por Javier | 1 de Diciembre 2008 a las 03:50 AM