Pilar Urbano, ese baluarte del mal periodismo publica al parecer varios comentarios de Sofía Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg (conocida como Sofía de Grecia, reina de España). Algunos son defendibles aunque discrepo con ellos, otros no atinan mucho (lo de la educación religiosa se podría expresar mucho mejor) pero el único que me resulta impresentable es el de la violencia doméstica:
Ha ocurrido siempre. Ahora se informa más y con todo detalle. En cierto modo, se provoca un contagio, se dan ideas que otros imitan. Los que son propensos tienen un filón en esas noticias.
Doña Sofía tiene derecho a opinar lo que quiera, para eso es reina y mujer libre, pero esta metedura de pata es gigantesca por parte de la imagen real.
Iba a poner en duda la competencia periodística de la Urbano, pero estos datos, de ser ciertos, ponen su labor por encima de toda sospecha:
La conversación privada consistió en 15 sesiones de trabajo y 638 preguntas que han producido 320 páginas. El palacio de la Zarzuela revisó el texto durante cuatro días. La editorial Planeta envió tres copias previas a palacio para su visto bueno: una para la casa del rey, otra para la homenajeada y otra más para la secretaría de la reina.
Reitero que Sofía puede decir lo que quiera (en este caso, idioteces), pero una casa real que en su día fue famosa por manejar los hilos mediáticos a la perfección está perdiendo su patina. Lo último que esa fábrica real de ensueño debe mostrar es que los supuestos y olímpicos árbitros tienen opiniones controvertidas y en ciertos casos irrisibles.
Ha ocurrido siempre. Ahora se informa más y con todo detalle. En cierto modo, se provoca un contagio, se dan ideas que otros imitan. Los que son propensos tienen un filón en esas noticias.
Doña Sofía tiene derecho a opinar lo que quiera, para eso es reina y mujer libre, pero esta metedura de pata es gigantesca por parte de la imagen real.
Iba a poner en duda la competencia periodística de la Urbano, pero estos datos, de ser ciertos, ponen su labor por encima de toda sospecha:
La conversación privada consistió en 15 sesiones de trabajo y 638 preguntas que han producido 320 páginas. El palacio de la Zarzuela revisó el texto durante cuatro días. La editorial Planeta envió tres copias previas a palacio para su visto bueno: una para la casa del rey, otra para la homenajeada y otra más para la secretaría de la reina.
Reitero que Sofía puede decir lo que quiera (en este caso, idioteces), pero una casa real que en su día fue famosa por manejar los hilos mediáticos a la perfección está perdiendo su patina. Lo último que esa fábrica real de ensueño debe mostrar es que los supuestos y olímpicos árbitros tienen opiniones controvertidas y en ciertos casos irrisibles.

Comentarios ( 1)
Pilar Urbano es una "opusina" interesada y retorcida, la Reina una incauta, sus contestaciones son de ama de casa. El libro o las galeradas no se las leyó ni dios en la casa real porque serán un peñazo, eso si, la polemica ha dado lugar a que se venda como churros el libro.
Por Javier | 3 de Noviembre 2008 a las 05:33 AM