Desde mediados de agosto no hecho casi nada de calor en Nueva York y ya después de un septiembre fresquito el otoño ha empezado a dar sus zarpazos. Hace tres semanas rozamos los ocho grados y hoy ha hecho un frío espeluznante: nueve de máxima y esta noche bajaremos a los dos grados. Al entrar al edificio caía aguanieve.
Cuando estás en una ciudad relativamente desconocida cada cambio de temporada lo marcas a tientas. El año pasado el cálido otoño nos dio un manto de falsa seguridad. Este invierno pinta bastante más frío que nuestro primero.

Comentarios ( 1)
Soplan malos vientos en todos los sentidos, pero Obama os lo va a arreglar todo. Ja ja ja
Por Javier | 29 de Octubre 2008 a las 11:03 AM