Las encuestas de hoy tienen malas noticias para John McCain. Aunque existen todo tipo de encuestas a nivel nacionales cuyos márgenes parecen ofrecer todo de lecturas, las que importan en este momento (debido al carácter federalista de los comicios estadounidenses) son las estatales.
McCain no puede ganar la Casa Blanca sin obtener la ventaja en estos tres estados: Florida, Ohio y Pensilvania. Florida parece ser el más prometedor, dentro de la gravedad: Obama tiene la ventaja de cuatro puntos porcentuales en un promedio de 15 encuestas.
Pero Ohio y Pensilvania le dan ventajas a Obama de seis y 12 puntos, respectivamente. Para McCain, esta última es su trinchera final, pero hoy por hoy lo lleva mal. Quizá tiene alguna esperanza de un hecho sorpresa y Pensilvania es campo fértil para ello, ya que no hay voto por anticipado (en cuatro días de voto adelantado, en Miami ya casi ha votado el 8 por ciento de quienes votaron en 2004).
En círculos republicanos han surgido varias ideas de lo que puede hacer McCain para resurgir. Lo más impactante sería declarar que sólo cumplirá un mandato y que su consejo estaría compuesto de demócratas y republicanos, nombrándolos.
¿Lo hará? Quizá, pero sería un riesgo más, y debido a los dos grandes riesgos que ya ha tomado en esta campaña (seleccionar a Palin y poner su campaña en falsa agua de borrajas cuatro días después de estallar la crisis financiera), quizá le haya perdido el gusto a otro golpe brusco de timón. Después de todo, todos los ataques que profiere contra Obama le han salido mal, y ambas decisiones le han costado votos en su base moderada.
No lo descarto, porque McCain será de todo menos idiota y puede ser consciente de que hoy por hoy perderá las elecciones del 4 de noviembre salvo que tome medidas extremas pero, a diferencia que las otras dos, inteligentes.
McCain no puede ganar la Casa Blanca sin obtener la ventaja en estos tres estados: Florida, Ohio y Pensilvania. Florida parece ser el más prometedor, dentro de la gravedad: Obama tiene la ventaja de cuatro puntos porcentuales en un promedio de 15 encuestas.
Pero Ohio y Pensilvania le dan ventajas a Obama de seis y 12 puntos, respectivamente. Para McCain, esta última es su trinchera final, pero hoy por hoy lo lleva mal. Quizá tiene alguna esperanza de un hecho sorpresa y Pensilvania es campo fértil para ello, ya que no hay voto por anticipado (en cuatro días de voto adelantado, en Miami ya casi ha votado el 8 por ciento de quienes votaron en 2004).
En círculos republicanos han surgido varias ideas de lo que puede hacer McCain para resurgir. Lo más impactante sería declarar que sólo cumplirá un mandato y que su consejo estaría compuesto de demócratas y republicanos, nombrándolos.
¿Lo hará? Quizá, pero sería un riesgo más, y debido a los dos grandes riesgos que ya ha tomado en esta campaña (seleccionar a Palin y poner su campaña en falsa agua de borrajas cuatro días después de estallar la crisis financiera), quizá le haya perdido el gusto a otro golpe brusco de timón. Después de todo, todos los ataques que profiere contra Obama le han salido mal, y ambas decisiones le han costado votos en su base moderada.
No lo descarto, porque McCain será de todo menos idiota y puede ser consciente de que hoy por hoy perderá las elecciones del 4 de noviembre salvo que tome medidas extremas pero, a diferencia que las otras dos, inteligentes.

Comentarios ( 2)
El 4N o mejor dicho a mediados de enero del 2009, cuando el previsible Obama tome posesión de su ansiada presidencia se encontrará a un país quebrado y en plena recesión económica, y lo que será peor sin un centavo en las arcas públicas para gastar en prestaciones sociales, por lo que las incautas ilusiones de la mayoría de sus votantes se iran al garete, veremos entonces con que pagará sus falsas promesas. Se pasará del papanatismo de izquierdas a la ira, pura y dura. Dios le coja confesado, si es que cree en Dios
Por Javier | 24 de Octubre 2008 a las 12:01 PM
Hombre, Javier, un dato preciso de tu parte (lo de tomar posesión a mediados de enero), hay una primera vez para todo, enhorabuena.
Para mi opinión al respecto, es un voto de castigo, como describí aquí.
Que se acierte o no es inconsecuente, el caso es no premiar el error.
Por Emilio
|
24 de Octubre 2008 a las 01:21 PM