Lo del carrito está muy bien pensado, al salir del huerto hay una pesa en la que colocas el carrito. Deducen el peso neto, y zas, te cobran por las calabazas que llevas dentro. Más de diez kilos, quién lo iba a decir.
Ayer me di un paseo por la Tercera Avenida y Lexington, y había muchas tiendas que también vendían calabazas en pleno Manhattan. Me pareció curioso. En Long Island compramos cuatro,y, ahora que las tenemos...¿qué hacemos con ellas, exactamente?

Comentarios ( 1)
Eso es lo malo de suguir un guión prefabricado de urbanita, aunque simpre puedes revenderlas en la oficina.
Por Javier | 21 de Octubre 2008 a las 06:07 AM