La verdad es que no ha hecho calor desde principios de agosto, y esto permite el espectáculo más maravilloso que pueda ofrecer la ciudad, fuera o dentro de Broadway: el cambio de color de las hojas. Por mi barrio ya algunos árboles han empezado a cambiar, y en Long Island se ve mucho más.
Hoy iremos a comprar calabazas y maíz, y de paso a ver varias alamedas y bulevares de Long Island que están en pleno cambio. El año pasado tuvimos que esperar casi hasta finales de noviembre para verlo, en 2008 llega con mayor intensidad y antes.
Siento ser tan cursi, pero hay que verlo para apreciarlo.

Comentarios ( 1)
Todo parece la antesala de un duro y largo invierno por razones diferentes a las climáticas.
Por Javier | 20 de Octubre 2008 a las 10:54 AM