Llevaba varios días sintiéndome mal y ya para el viernes me tocó ir al médico, presentándome casi sin concertar una cita. Tenía una tos galopante, de las que suelen desembocar, por supuesto, en una bronquitis.
En la sala de espera no cabe un alfiler. Para reducir gastos, tres doctoras han juntado sus consultas y nos tienen esperando con la tele puesta a todo meter los Casos de familia, un programa tan anodino como predecible con la insoportable Judith Grace, cuyo tono de voz plañidero me saca de quicio. Tras una hora entera, ponen otro programa.
La doctora me hace esperar casi dos horas, pero me puede ver. Hacen una prueba (la de respiración) normal para estos casos. Pero luego, para poder facturar al seguro, me hace un electrocardiograma y me toman muestras de sangre y orina. Entre los tres la facturación puede superar los 500 dólares.
Confirma que, efectivamente, tengo bronquitis y me receta el antibiótico acostumbrado y benzonatate para mi pertinaz tos.
Veinte dólares la consulta. Calculo que facturará al seguro unos 700. El otro día visité a un especialista y el seguró recibió una factura de 799. En fin, medicina de mercado libre.
En la sala de espera no cabe un alfiler. Para reducir gastos, tres doctoras han juntado sus consultas y nos tienen esperando con la tele puesta a todo meter los Casos de familia, un programa tan anodino como predecible con la insoportable Judith Grace, cuyo tono de voz plañidero me saca de quicio. Tras una hora entera, ponen otro programa.
La doctora me hace esperar casi dos horas, pero me puede ver. Hacen una prueba (la de respiración) normal para estos casos. Pero luego, para poder facturar al seguro, me hace un electrocardiograma y me toman muestras de sangre y orina. Entre los tres la facturación puede superar los 500 dólares.
Confirma que, efectivamente, tengo bronquitis y me receta el antibiótico acostumbrado y benzonatate para mi pertinaz tos.
Veinte dólares la consulta. Calculo que facturará al seguro unos 700. El otro día visité a un especialista y el seguró recibió una factura de 799. En fin, medicina de mercado libre.

Comentarios ( 1)
Produce escalofrios el pensar lo que sería vivir en USA sin seguro médico, habida cuenta de que no hay seguridad social. Habrá millones de indigentes sanitarios y con las arcas vacias ya ni te cuento en el futuro.
Por Javier | 7 de Octubre 2008 a las 10:42 AM