Es un dato histórico que sorprende, hasta hace apenas un siglo no había un ferrocarril directo entre las ciudades importantes del este de EE.UU. (Washington, Filadelfia, Baltimore) y Nueva York.
Los pasajeros que procedían de esas ciudades tenían que bajarse del tren y durante 20 minutos (a veces infernales, a veces placenteros) irse en ferry. Una de esas terminales era la de Erie Lackawanna, en Hoboken, en la punta este de Nueva Jersey.
Actualmente seis túneles (cuatro de ferrocarril y dos de tráfico rodado) cruzan el Hudson entre Nueva Jersey y Manhattan, y la importancia de ciudades como Hoboken ha cambiado de nudo de transportes a ciudades dormitorio. Los once minutos en tren que le separan hasta Christopher Street la hacen una alternativa idónea.
Aunque tiene vistas espectaculares a Manhattan (que pueden verse aquí), prefiero poner la foto de la elegante terminal ferroviaria.

Los pasajeros que procedían de esas ciudades tenían que bajarse del tren y durante 20 minutos (a veces infernales, a veces placenteros) irse en ferry. Una de esas terminales era la de Erie Lackawanna, en Hoboken, en la punta este de Nueva Jersey.
Actualmente seis túneles (cuatro de ferrocarril y dos de tráfico rodado) cruzan el Hudson entre Nueva Jersey y Manhattan, y la importancia de ciudades como Hoboken ha cambiado de nudo de transportes a ciudades dormitorio. Los once minutos en tren que le separan hasta Christopher Street la hacen una alternativa idónea.
Aunque tiene vistas espectaculares a Manhattan (que pueden verse aquí), prefiero poner la foto de la elegante terminal ferroviaria.

