Hace un mes crucé una mañana el puente de Manhattan, mi favorito entre los 13 que tienen acceso a la isla. Anoche decidi cruzarlo a eso de las 11, cuando ya había caído el manto de oscuridad. Debo aclarar que la vista no es tan buena como parece, tengo una cámara digital excelente y no me ha hecho falta retocarlas.
No hacía casi calor (23 grados con brisa) y los rascacielos de Manhattan bailaban con las nubes bajas, dando a todo un hálito gótico.
Me gustó tanto el paseo de Brooklyn a Manhattan que al llegar a la otra orilla decidí volver para ver la pasarela norte. Aunque no es tan espectacular como la sur, las vistas son bastante sublimes. Eso sí, más peligrosas porque teóricamente la pasarela norte es para ciclistas nada más, y pasaban a toda pastilla.
No hacía casi calor (23 grados con brisa) y los rascacielos de Manhattan bailaban con las nubes bajas, dando a todo un hálito gótico.
Me gustó tanto el paseo de Brooklyn a Manhattan que al llegar a la otra orilla decidí volver para ver la pasarela norte. Aunque no es tan espectacular como la sur, las vistas son bastante sublimes. Eso sí, más peligrosas porque teóricamente la pasarela norte es para ciclistas nada más, y pasaban a toda pastilla.

Comentarios ( 1)
Resulta casi jocoso ver las "preciosas" vistas de Manhattan cuando lo cierto es que el templo del dinero se está derrumbando
Por javier | 15 de Septiembre 2008 a las 01:48 PM