En Long Island, cuyo clima es un poco más fresco que el de la ciudad de Nueva York, dicen que el verano se acaba el primer fin de semana de septiembre. Este año se equivoca el dicho por unos días pero antes de la fecha tradicional.
No me gusta tentar a los poderosos e impredecibles dioses del tiempo, sobre todo en Nueva York, pero parece ser que ya llega el otoño. Las hojas no se dan por aludidas pero el mercurio sí.
Hoy máxima de 23, el viernes por la noche tendremos una mínima de 11. No me hago ilusiones de que se vaya el calor, el año pasado tuvimos un amago de otoño a mediados de este mes para volver a cuatro semanas tórridas. Pero este año pinta más fresquito que el pasado (por lo menos en agosto y lo que va de septiembre).
Sólo se asoma el calor en el metro, y eso no se debe a la climatización de las estaciones (que es nula) sino al inmenso calor generado por las unidades de aire acondicionado de los trenes.
Si todo sigue así en seis semanas tendremos el espectacular cambio de color de las hojas. Es, sin duda, el mejor momento para visitar la ciudad.
No me gusta tentar a los poderosos e impredecibles dioses del tiempo, sobre todo en Nueva York, pero parece ser que ya llega el otoño. Las hojas no se dan por aludidas pero el mercurio sí.
Hoy máxima de 23, el viernes por la noche tendremos una mínima de 11. No me hago ilusiones de que se vaya el calor, el año pasado tuvimos un amago de otoño a mediados de este mes para volver a cuatro semanas tórridas. Pero este año pinta más fresquito que el pasado (por lo menos en agosto y lo que va de septiembre).
Sólo se asoma el calor en el metro, y eso no se debe a la climatización de las estaciones (que es nula) sino al inmenso calor generado por las unidades de aire acondicionado de los trenes.
Si todo sigue así en seis semanas tendremos el espectacular cambio de color de las hojas. Es, sin duda, el mejor momento para visitar la ciudad.

Comentarios ( 1)
y ya de paso ver el otro 11M de Wall Street.
Por javier | 21 de Septiembre 2008 a las 04:49 AM