Cada vez que Carlos me prepara arroz (de manera perfecta, como siempre) me pregunta que si me ha gustado. Entonces le cuento la anécdota de Topics.
Topics era una cadena de restaurantes autoservicio en Madrid a mediados de los 70. Si no me falla la memoria, había tres: En Diego de León, Luchana y Orense (puede haber sido Fuencarral y Capitán Haya, respectivamente).
Cuando mi padre nos sacaba a comer los domingos a mi hermana y a mí, generalmente íbamos a Topics y después al cine. Antecesor al Burger King y a McDonald's, era comida rápida y rica. En su local vi por primera vez la fuente de agua fría (con dos surtidos) y las hamburguesas. Y, para un restaurante, el aire acondicionado central.
Y ahí descubrí mi fetiche culinario por el arroz. Cuando mi padre me dejaba, comía un delicioso arroz blanco con perejil, luego la paella (a fin de cuentas era domingo) y de postre, arroz con leche. A mi hermana no le parecía bien, y casi siempre denunciaba el hecho, primero ante mi padre y posteriormente al llegar a casa a mi madre. Francamente no me acuerdo cuántas veces comí mi triplatito arrocero, quizá haya sido una sola. Posteriormente descubrí los macarrones y desde entonces no he salido de las garras de los hidratos de carbono.
Pero el amor al arroz, amamantado por muchos domingos de paella no lo he perdido.
Topics era una cadena de restaurantes autoservicio en Madrid a mediados de los 70. Si no me falla la memoria, había tres: En Diego de León, Luchana y Orense (puede haber sido Fuencarral y Capitán Haya, respectivamente).
Cuando mi padre nos sacaba a comer los domingos a mi hermana y a mí, generalmente íbamos a Topics y después al cine. Antecesor al Burger King y a McDonald's, era comida rápida y rica. En su local vi por primera vez la fuente de agua fría (con dos surtidos) y las hamburguesas. Y, para un restaurante, el aire acondicionado central.
Y ahí descubrí mi fetiche culinario por el arroz. Cuando mi padre me dejaba, comía un delicioso arroz blanco con perejil, luego la paella (a fin de cuentas era domingo) y de postre, arroz con leche. A mi hermana no le parecía bien, y casi siempre denunciaba el hecho, primero ante mi padre y posteriormente al llegar a casa a mi madre. Francamente no me acuerdo cuántas veces comí mi triplatito arrocero, quizá haya sido una sola. Posteriormente descubrí los macarrones y desde entonces no he salido de las garras de los hidratos de carbono.
Pero el amor al arroz, amamantado por muchos domingos de paella no lo he perdido.

Comentarios ( 3)
Hola...te leo alguna vez,,a traves de otro blog,,Xio,,
Interesante tu Amor por el arroz,,,
Nada,,,que gracias y aqui te dejo un abrazo,,,Spirit-
El arroz,,,en todo,,,,
Por spirit | 1 de Agosto 2008 a las 10:25 AM
los hidratos de carbono son necesarios en una dieta equilibrada, y puestos a abusar los prefiero a las grasas animales o al exceso de proteinas.
Pero no hay nada como los mimos, te comes hasta una piedra y repites.
Por Javier | 2 de Agosto 2008 a las 06:58 AM
Que recuerdos...
Por Marta | 3 de Agosto 2008 a las 03:27 PM