Hace algunos años me suscribí a Netflix, un comodísimo servicio de alquiler de video que funcionaba por correo. Te llegaba la película, la veías y (cosas que son posibles en EE.UU.) la ponías de vuelta en tu propio buzón y a los dos días te llegaba la siguiente.
Ahora Netflix tiene un servicio nuevo en el cual puedes ver en tu tele, mediante un descodificador, miles de películas transmitidas por internet. Las tarifas se ajustan al número de películas que quieres alquilar de una sola vez. En mi caso estoy en el mínimo: 9 dólares al mes que incluye un número ilimitado de películas por internet.
El jueves lo instalé, y salvo un par de trabas, la verdad es que funciona a las mil maravillas. Si no tuviera un router remolón, la experiencia hubiera salido mejor.
Vas a la web de Netflix, eliges las pelis que quieres y en cuestión de 10-15 segundos aparecen en tu pantalla. Al seleccionarla, tarda unos 15 segundos más en empezar a descargar.
Los únicos límites es que Netflix tiene un catálogo bastante limitado en la web, debido a los permisos de derechos de autor. La empresa espera solucionarlo a medida que se apunten más suscriptores como yo. Pero apenas hay estrenos de 2007 (salvo, curiosamente, El laberinto, que me sigue pareciendo una copia de Poltergeist y Los otros).
Entre eso y Itunes, el séptimo arte avanza en Internet de manera legítima.
Ahora Netflix tiene un servicio nuevo en el cual puedes ver en tu tele, mediante un descodificador, miles de películas transmitidas por internet. Las tarifas se ajustan al número de películas que quieres alquilar de una sola vez. En mi caso estoy en el mínimo: 9 dólares al mes que incluye un número ilimitado de películas por internet.
El jueves lo instalé, y salvo un par de trabas, la verdad es que funciona a las mil maravillas. Si no tuviera un router remolón, la experiencia hubiera salido mejor.
Vas a la web de Netflix, eliges las pelis que quieres y en cuestión de 10-15 segundos aparecen en tu pantalla. Al seleccionarla, tarda unos 15 segundos más en empezar a descargar.
Los únicos límites es que Netflix tiene un catálogo bastante limitado en la web, debido a los permisos de derechos de autor. La empresa espera solucionarlo a medida que se apunten más suscriptores como yo. Pero apenas hay estrenos de 2007 (salvo, curiosamente, El laberinto, que me sigue pareciendo una copia de Poltergeist y Los otros).
Entre eso y Itunes, el séptimo arte avanza en Internet de manera legítima.

Comentarios ( 1)
Reconozco mi sana envidia por ese sistema, o mi envidia TOTAL, pero me gustaría ver su catalogo
Por javier | 2 de Junio 2008 a las 05:56 AM