Matías Maciel, compañero periodista, bloguero y neoneoyorquino, vuelve de visita a su antigua ciudad de residencia después de 679 días (curiosamente, él también los contó). Sus impresiones son curiosas por el paralelismo:
Por cierto, me gusta el neologismo de neoneoyorquino. Se me acaba de ocurrir por mi cuenta, aunque no he sido el primero en pensarlo.
Los vagones del subte, las veredas, las calles, los autos y la gente, todo, me parecía muy chiquito. Como si después de dos años solo yo hubiera crecido de tamaño y ahora tuviera unos diez centímetros más de altura.Esta ciudad nos acostumbra a aumentar nuestra escala.
Ah, claro, porque el pibe ahora llega de Nueva York y todo le parece una cagadita, se burló con gran tino un amigo, y me reí con ganas, porque yo habría pensado lo mismo de alguien que me diera una respuesta semejante, así, tan cierta como pelotuda, de las primeras sensaciones por estar de vuelta en Buenos Aires.
Por cierto, me gusta el neologismo de neoneoyorquino. Se me acaba de ocurrir por mi cuenta, aunque no he sido el primero en pensarlo.

Comentarios ( 1)
No conozco a ningún argentino que sea "algo" en NY, pero cualquier argentino es alguien en Buenos Aires, y ya ni te cuento si le va bien. Una ciudad perfecta para vivir y disfrutar.
Por Javier | 23 de Junio 2008 a las 03:59 AM