Aunque Las Vegas es una ciudad para dos o tres días, reconozco que tiene su encanto. Y hay un tramo de autopista al norte, en la Interestatal 15 cuando trepa las hoces del río Virgin que siempre me ha resultado mágico, las tres veces que he pasado por ahí. Espero repetir la experiencia a eso de las 4 de la tarde. Para el anochecer en uno de mis parques nacionales favoritos, en Zion, y ya pernocto en Kanab, en el límite con el estado de Arizona. Más aventuras el sábado.
En la foto, la vista desde mi habitación de la Torre Eiffel en miniatura y el Strip de Las Vegas.
