En la conferencia del sábado pasado y al hablar en una clase de periodismo en la Universidad de St. John's este martes, comenté el caso de un bloguero que perdió una oferta de trabajo debido a comentarios anteriores en su blog.
Un par de personas me han preguntado si el ejemplo era más bien una moraleja o fábula, para advertir a las personas que deben tener cuidado con lo que escriben. Creemos que redactamos para un inmenso vacío sin repercusiones a largo plazo, aunque la verdad es más complicada a veces.
Pero no, el ejemplo era verdadero. A finales de 2005, Alesh Houdek, que tiene el blog Critical Miami, fue ofrecido empleo por el Centro de Artes Interpretativas de Miami. Entre el pacto y la fecha de inicio, el centro le llamó para confirmar que les había criticado anteriormente en su blog.
Houdek dijo que, efectivamente, el autor era él. La oferta de empleo fue retirada. Aquí cuenta lo sucedido.
Soy consciente que no soy la persona más indicada para aconsejar discreción en un blog. En cierta manera, como diría la genial Vannessa Redgrave en Misión Imposible, el anonimato es como una manta caliente.
Un par de personas me han preguntado si el ejemplo era más bien una moraleja o fábula, para advertir a las personas que deben tener cuidado con lo que escriben. Creemos que redactamos para un inmenso vacío sin repercusiones a largo plazo, aunque la verdad es más complicada a veces.
Pero no, el ejemplo era verdadero. A finales de 2005, Alesh Houdek, que tiene el blog Critical Miami, fue ofrecido empleo por el Centro de Artes Interpretativas de Miami. Entre el pacto y la fecha de inicio, el centro le llamó para confirmar que les había criticado anteriormente en su blog.
Houdek dijo que, efectivamente, el autor era él. La oferta de empleo fue retirada. Aquí cuenta lo sucedido.
Soy consciente que no soy la persona más indicada para aconsejar discreción en un blog. En cierta manera, como diría la genial Vannessa Redgrave en Misión Imposible, el anonimato es como una manta caliente.

Comentarios ( 2)
Esta claro que la censura nunca ha desaparecido, y si eres un "pringao" más te vale ser politicamente correcto, y aquí si que hya que aplicarse el cuento.
Por javier | 9 de Mayo 2008 a las 09:28 AM
Más que censura, responsabilidad por sus palabras, que es muy distinto. En tu blog puedes poner lo que quieras, pero no te debe extrañar que si criticas alguna entidad, dicha organización no quiera contratarte. Esto es parecido al caso de José Mantero, el famoso cura gay que pretendía permanecer en la Iglesia, algo totalmente incompatible también. En ninguno de los dos casos se censura, sencillamente dos organizaciones muy distintas deciden ejercer su derecho de prescindir de dichas personas.
Por Emilio
|
9 de Mayo 2008 a las 01:51 PM