« Rumbo a Las Vegas | Principal | La ciudad y el derroche »

De por qué ya no me gusta viajar tanto

El vuelo a Las Vegas tarda cinco horas en llegar. Está lleno hasta la bandera. Me toca al lado un señor que ha sido cruel y vilmente abandonado por su desodorante, y para colmo lleva chaqueta puesta. Me siento como una sardina en un calcetín sucio. Apenas puedo cerrar los ojos un par de veces.

El aeropuerto de Las Vegas es gigantesco, y salir a la calle me lleva 20 minutos, más la danza con los taxistas. Me estoy quedando en el MGM, el mayor hotel del mundo. El dato me haría mayor ilusión si mi habitación, una entre 6.852 que tiene el establecimiento, no estuviera tan lejos de los ascensores. En fin, que llegué anoche cansado y de mala folla.

El clima es tan seco que ves cómo se cortan tus labios y toda humedad parece desaparecer de tu cuerpo en cuestión de minutos.

No me ayuda que una conferencia de multimedios tenga exactamente cuatro salidas de corriente en total para poder conectar tu portátil.

Obvio las cosas buenas, como el calorcito de Las Vegas y que me hayan dado una suite con vistas espectaculares al Strip. Esas las dejo para luego.

TrackBack

URL:
http://emiliopolis.net/glosas/mt-tb.cgi/196

Comentarios ( 1)

javier:

Por lo que se ve en las "pelis" parece una ciudad fascinante. Nadie se lleva a engaño, todo el mundo sabe a lo que va; a divertirse o a divertirse por última vez, a quemar las naves. Tiene que ser maravillosa para un puritano. El vicio y el derroche están santificados a partes iguales.

Comentar

Páginas de mi web

Personal
Quién soy
Quién soy (completo)
Iñaki
Cosas sobre mí
Circunstancias
Frases sueltas favoritas
26 de junio
Carlos
Mi madre
Mi padre
Guerritas
Fotos
Álbumes de fotos
Profesional
Entrevistados
Artículo: Carolina del Norte
Artículo: Dakota del Sur
Artículo: Shakira
Artículo: Mecano
Artículo: Kathleen Turner
Artículo: Olivier Martínez
Artículo: David Summers
Dyango: esta es mi vida
Entrevista a Dyango
Mi blog: Glosas emilianenses
Libro de visitas
English

Intereses
Clima
Máximas españolas
Mínimas españolas
España, valores totales
EE.UU. estados de la A a la K
EE.UU. estados de la K a la O
EE.UU. estados de la O a la W
Huracanes en Miami
Clima de Nueva York
Demografía
Principales municipios españoles
Principales municipios mexicanos
Principales municipios dominicanos
Provincias dominicanas
Españoles en EE.UU. Fotos
Fotografía
Ser gay
Amor gay
Cómo salir del armario
Cine gay
Citas gay
Consejos para parejas
Música mari.com

Geografía
Municipios más altos de España
Municipios más altos de México
Cartografía española
Municipios más largos
Cartografía oficial de EE.UU.
Cañón más profundo de EE.UU.
Humor
Carta a FNAC
Carta de solicitante
Chistes de Elián
Chistes gays
Chistes nacionalistas
Chistes de niños
Chistes de parejas
Chistes varios
Chistes religiosos
Preguntas del huracán
Sorpresa, sorpresa
Última hora
Fonética antigua
Nueva York
Una ciudad con dos ríos
Flushing Meadows
Metro de Nueva York
Clima de Nueva York

República Dominicana
Playas dominicanas
Valle Nuevo
Religión y espiritualidad
La Biblia
La Biblia como guía sexual
La Biblia y la homosexualidad
El fundamentalismo
El literalismo bíblico
Viajes
El Gran Cañón
Parques Nacionales de EE.UU.
República Dominicana, 1990
República Dominicana, 1991
Reflexiones sobre el viaje de 1991
Centro-oeste de EE.UU., 1998
Suroeste, 2002
Noroeste, 2002
Ámsterdam y Austria, 2003
Gran Cañón, 2003
España, 2003
México, 2003
Suroeste de EE.UU., 2004
Pacífico de EE.UU., 2004
República Dominicana, 2004
México, 2005
España, 2005
Jalisco, 2005
México, 2006
California, 2007