De repente se da el milagrito anual, los árboles empiezan a florecer, y del paisaje digno de Tim Burton pasamos a uno más primaveral. El verdor se recupera.Tras años de vivir en un lugar sin estaciones, la primavera empieza a estallar en Nueva York.
Diría que el invierno ha sido un poco largo, pero bastante bienvenido. Me esperaba mucha más nieve y en casa bastante frío, pero ha sido algo distinto. Mucho calor en casa y poquísima nieve para esta ciudad. Quizá los últimos días de marzo se me hicieron eternos, pero ya el sol se afianza del día.
Mañana cuando aterrice Benito XVI en Nueva York la temperatura rozará los 24 grados.
El horno constante de Miami estaba acabando conmigo poco a poco. De eso me daba cuenta, y en días como hoy me alegro mucho de haber venido a vivir a Nueva York.

Comentarios ( 1)
Está claro que nunca llueve a gusto de todos. Para mucha gente vivir "bien" en el caribe es el sueño de su vida, y estoy seguro que de muchos neoyorquinos, que les expantará vivir, o mejor dicho, sobrevivir en esa megaciudad, paraiso de los turistas ricos.
Por javier | 20 de Abril 2008 a las 05:52 AM