Pongamos que una empresa otorga a sus empleados 10 días de enfermedad, los cuales, será redundante decirlo, deben ser empleados para cuando uno esté enfermo.
Entonces, en dicha empresa se decide que los empleados que según sus propias normas tienen derecho a tomarse 10 días de enfermedad, están agrupando dichos días en lunes y viernes.
La gerencia, supongamos, dice que dicha agrupación «es casi imposible» desde el punto de vista estadístico. Y que se penará a los empleados en su evaluación si dicho patrón continúa.
Esto no tiene mucho sentido no sólo desde la estadística sino desde la normativa de dicha empresa. Primero, definamos lo que es un día de enfermedad. Es cuando el empleado amanece y decide que no se siente bien para ir a trabajar, o que debe quedarse a cuidar a un ser querido.
No hace falta un justificante médico ni aportar otras pruebas para que conste el día de enfermedad.
Entonces, aceptamos que es un hecho aleatorio. Por lo cual, de entrada, sabemos que las posibilidades de que se manifieste este proceso aleatorio en un lunes o viernes es del 40 por ciento. Podemos rizar el rizo y decir que a la larga, 4 de los 10 días caerán en lunes o viernes. Pero eso es salirse del modelo estadístico.
Pongamos el ejemplo de tirar una moneda al aire. El modelo estadístico infinito dice que el 50 por ciento de las veces saldrá cara (o anverso) y el 50 por ciento de las veces saldrá cruz (o reverso). Pero eso no te ayuda. Si se tira una moneda al aire 10 veces, será poco común que el resultado sea 5 y 5. Las posibilidades de que los resultados sean iguales (o que sigan el modelo estadístico) sólo aplican a una curva semiinifinita.
En otras palabras, si tiraste la moneda y salió cara, eso no quiere decir que a la siguiente salga cruz. Cierto, las probabilidades de la última son mayores, pero no son ninguna garantía.
Por lo tanto, si el modelo estadístico no se puede aplicar a un proceso puramente aleatorio, mucho menos puede estar vigente en un sistema humano.
Lo cual me trae a la segunda razón. Si das 10 días de enfermedad a tus empleados (algo voluntario para las empresas en la mayoría de EE.UU.), tienen derecho a tomárselos como les dé la gana. Si no te gusta, pues cambias las normas pero no salgas con milongas de estadística.
Y no, esno tiene nada que ver con la empresa donde trabajo.
Entonces, en dicha empresa se decide que los empleados que según sus propias normas tienen derecho a tomarse 10 días de enfermedad, están agrupando dichos días en lunes y viernes.
La gerencia, supongamos, dice que dicha agrupación «es casi imposible» desde el punto de vista estadístico. Y que se penará a los empleados en su evaluación si dicho patrón continúa.
Esto no tiene mucho sentido no sólo desde la estadística sino desde la normativa de dicha empresa. Primero, definamos lo que es un día de enfermedad. Es cuando el empleado amanece y decide que no se siente bien para ir a trabajar, o que debe quedarse a cuidar a un ser querido.
No hace falta un justificante médico ni aportar otras pruebas para que conste el día de enfermedad.
Entonces, aceptamos que es un hecho aleatorio. Por lo cual, de entrada, sabemos que las posibilidades de que se manifieste este proceso aleatorio en un lunes o viernes es del 40 por ciento. Podemos rizar el rizo y decir que a la larga, 4 de los 10 días caerán en lunes o viernes. Pero eso es salirse del modelo estadístico.
Pongamos el ejemplo de tirar una moneda al aire. El modelo estadístico infinito dice que el 50 por ciento de las veces saldrá cara (o anverso) y el 50 por ciento de las veces saldrá cruz (o reverso). Pero eso no te ayuda. Si se tira una moneda al aire 10 veces, será poco común que el resultado sea 5 y 5. Las posibilidades de que los resultados sean iguales (o que sigan el modelo estadístico) sólo aplican a una curva semiinifinita.
En otras palabras, si tiraste la moneda y salió cara, eso no quiere decir que a la siguiente salga cruz. Cierto, las probabilidades de la última son mayores, pero no son ninguna garantía.
Por lo tanto, si el modelo estadístico no se puede aplicar a un proceso puramente aleatorio, mucho menos puede estar vigente en un sistema humano.
Lo cual me trae a la segunda razón. Si das 10 días de enfermedad a tus empleados (algo voluntario para las empresas en la mayoría de EE.UU.), tienen derecho a tomárselos como les dé la gana. Si no te gusta, pues cambias las normas pero no salgas con milongas de estadística.
Y no, esno tiene nada que ver con la empresa donde trabajo.

Comentarios ( 2)
Lo de los días por enfermedad me parece un eufemismo, deberían llamarse días para asuntos propios y reglamentar la forma de disponerlos. La enfermedad es impredecible y mucho más su duración. El absentimso se debe combatir de otra forma.
Por javier | 23 de Abril 2008 a las 11:33 AM
Bueno, la realidad es que en la vida la mayoria de las cosas se manejan de esta manera, puedes hacer esto... pero no deberias..tipo argumento biblico, todas las cosas me son licitas pero no todas edifican.. carajo te doy un caramelo del mejor sabor del sabor que mas te guste, pero no te lo puedes comer, desde los tiempos del paraiso la cosa fue asi.: - Te pondre este arbol aqui..Dijo Dios, podras comer de todos los arboles, este que esta en el medio el mas apetecible, de este ni se te ocurra, pero ademas, te lo voy ademas a dejar en el medio del huerto. OJO no lo puedes probar...jajaja para que carrizo lo pones alli, entonces? es algo asi lo que ocurre con los benditos dias de enfermedad, estan alli, pero tienes prohibido usarlos...y entonces que se hace? tu diras...
Por Xio | 23 de Abril 2008 a las 03:45 PM