Empecé a beber café a lo grande hace más de 20 años. En Miami el café cubano (en realidad, café exprés muy cargado y con montones de azúcar) está de la orden del día,y cada empresa tiene por lo menos una cafetera. Lo intenté dejar varias veces, pero la tentación del vasito omnipresente fue siempre demasiada.
Hace dos semanas me empeñé en hacerlo y aunque tuve un tropiezo durante l'affaire Spitzer (jornadas trabajo de 14 horas y 11 horas, respectivamente) en el cual me tomé un café, llevo 13 días sin probar ni gota. Y también he eliminado mi Pepsi light y variaciones. O sea, que ahora no bebo nada de cafeína.
Me gustaría decir que duermo mejor, pero ya lo hacía de por sí. Los fines de semana (cuando no bebía café) tengo menos sueño. Y claro, existen los beneficios físicos, pues el café te pone el hígado hecho una pasa.
Hace dos semanas me empeñé en hacerlo y aunque tuve un tropiezo durante l'affaire Spitzer (jornadas trabajo de 14 horas y 11 horas, respectivamente) en el cual me tomé un café, llevo 13 días sin probar ni gota. Y también he eliminado mi Pepsi light y variaciones. O sea, que ahora no bebo nada de cafeína.
Me gustaría decir que duermo mejor, pero ya lo hacía de por sí. Los fines de semana (cuando no bebía café) tengo menos sueño. Y claro, existen los beneficios físicos, pues el café te pone el hígado hecho una pasa.

Comentarios ( 1)
Creo que es una decisión acertada, el cafe induce a tomar decisiones precipitadas y a una falsa euforia. En algunas empresas lo dan gratis para que te mates a trabajar. Lo de que daña el higado no lo había oido en mi vida y mira que he oido cosas.
Por javier | 24 de Marzo 2008 a las 11:28 AM