El 23 de diciembre de 1986 me monté en el expreso Costa Braval entre Barcelona y Madrid. Como no tenía dinero para un billete de tren litera, me tocó irme en un asiento de segunda. Aunque intenté dormir en el pesadísimo viaje de 9 horas de noche, me tocó una familia al lado con uno de esos listillos que no se callan. «No puedo dormir en el tren», aseguraba entre parrafada y parrafada. No pegué ojo, y lo peor es que tuve que instar a uno de los engendros del señor a decir que la estación que acabábamos de pasar era Ascó y no Asco.
Tras numerosos años de obras, el primer tren de la Alta Velocidad Española llegó ayer procedente de Madrid a la Estación de Sants. Adjunto el vídeo publicitario de la RENFE. El viaje pasa de 9 horas a 2 horas, 38 minutos.
Sí, costará una pasta, pero una cosita más que tendré que hacer cuando llegue a España.
Tras numerosos años de obras, el primer tren de la Alta Velocidad Española llegó ayer procedente de Madrid a la Estación de Sants. Adjunto el vídeo publicitario de la RENFE. El viaje pasa de 9 horas a 2 horas, 38 minutos.
Sí, costará una pasta, pero una cosita más que tendré que hacer cuando llegue a España.

Comentarios ( 1)
Bienvenida sea aunque con retraso. Será estupendo para muchos catalanes comprobar lo agradable que es Madrid y lo necesario que es que dejen de mirarse el ombligo. Mala noticia para el nacionalismo
Por javier | 21 de Febrero 2008 a las 11:22 AM