Una vez a Francisco de Quevedo le dijeron que el rey de España era
grande. El genial escritor contestó que «es grande como los agujeros,
que cuanta más tierra le quitan más grande es».
Ayer en CNN echaron varios reportajes sobre cómo varios países siguen con interés la contienda demócrata, pensando que su ganador será elegido presidente.
Dos cosas: Clinton, salvo que Obama cometa un error garrafal, lleva muy malas cartas. Su búnker de campaña se preparó para las generales, creyendo que sería imparable en las primarias. Su falta de organización y la tirria que le tiene buena parte del electorado hace que cualquier maniobra de defensa le salga mal.
Hillary está en su peor momento cuando ataca, porque lo hace mediante terceros, principalmente su marido. Al emplearlo, la imagen confunde. ¿Quién se está presentado al cargo, él o ella? Se ase en su discurso a la experiencia, pero tiene que echar un poco de neblina por medio: señalar que ella llevaba las riendas durante el mandato de Bill Clinton es peligroso, aunque quiere sacar partido de dicha experiencia.
La tragedia es que si hubiera sido cualquier otra mujer, hubiera arrasado. Quizá Obama esté verde, pero de organización y preparación electoral sabe lo suyo. Salvo una verdadera metedura de pata, será el candidato demócrata a finales de agosto. Si Hillary pierde Texas y no vapulea en Ohio, la presión del partido para que ceda será irresistible.
Pero les aguarda John McCain, y decir que será fácilmente abatible será otra cuestión. Faltan ocho meses y medio de difícil campaña. Hillary la podrá disfrutar (y sufrir) tres o cuatro semanas más.
Ayer en CNN echaron varios reportajes sobre cómo varios países siguen con interés la contienda demócrata, pensando que su ganador será elegido presidente.
Dos cosas: Clinton, salvo que Obama cometa un error garrafal, lleva muy malas cartas. Su búnker de campaña se preparó para las generales, creyendo que sería imparable en las primarias. Su falta de organización y la tirria que le tiene buena parte del electorado hace que cualquier maniobra de defensa le salga mal.
Hillary está en su peor momento cuando ataca, porque lo hace mediante terceros, principalmente su marido. Al emplearlo, la imagen confunde. ¿Quién se está presentado al cargo, él o ella? Se ase en su discurso a la experiencia, pero tiene que echar un poco de neblina por medio: señalar que ella llevaba las riendas durante el mandato de Bill Clinton es peligroso, aunque quiere sacar partido de dicha experiencia.
La tragedia es que si hubiera sido cualquier otra mujer, hubiera arrasado. Quizá Obama esté verde, pero de organización y preparación electoral sabe lo suyo. Salvo una verdadera metedura de pata, será el candidato demócrata a finales de agosto. Si Hillary pierde Texas y no vapulea en Ohio, la presión del partido para que ceda será irresistible.
Pero les aguarda John McCain, y decir que será fácilmente abatible será otra cuestión. Faltan ocho meses y medio de difícil campaña. Hillary la podrá disfrutar (y sufrir) tres o cuatro semanas más.

Comentarios ( 2)
Me reitero en mi anterior comentario de que USA es más machista que racista.
Pero con un panorama economico desolador a corto y medio plazo, nadie va a satisfacer al electorado ni a los grupos empresariales a base de discursos vacios. Ya puede espabilar el que gane, decepcionar a los pobres trae fatales consecuencias
Por javier | 21 de Febrero 2008 a las 11:27 AM
Sí se puede!
Por ROS | 22 de Febrero 2008 a las 12:00 AM