«Los doblajes latinoamericanos son horrorosos, horrorosos», me comentó una vez una señora con ínfulas de marquesa mientras tomaba limonada en su casa del Viso. Se refería obviamente a la traducción de dibujos animados que se hacía en algunos países iberoamericanos.
Los españoles a veces no tienen en cuenta que donde las dan, las toman. La burla o condena de los doblajes españoles es bastante común en latinoamérica (el caso de Austin Powers es uno de muchos), pero se pone el dedo en la llaga de las diferencias de nuestro idioma. Aunque la fonética es casi uniforme (salvando el ceceo de tres cuartas partes de la península), el vocabulario a veces va por otras partes, y los acentos ni se digan.
Si a esto se le añade un formato básico pero popular como los dibujos animados, la cosa se complica aún más.
Pero en México a finales de los años 50 se les ocurrió la genialidad de doblar la saga de Pixie, Dixie y el gato Jinks en tres acentos distintos. El ratón Dixie era cubano (voz de Carmita Arenas), el ratón Pixie era mexicano (Amparito Garrido) y el sevillanísimo Florencio Castelló le daba un deje decididamente andaluz al gato Jinks. Sus «marditos roedores» son bastante memorables.
Gracias a la maravilla de YouTube, los tres personajes resucitan. Por cierto, Castelló hizo películas con Jorge Negrete y Cantinflas, aparte de Lola Flores, e interpretó a «El Curro» en Trespatines.
¿Por qué no se pueden hacer más cosas como esta?
Los españoles a veces no tienen en cuenta que donde las dan, las toman. La burla o condena de los doblajes españoles es bastante común en latinoamérica (el caso de Austin Powers es uno de muchos), pero se pone el dedo en la llaga de las diferencias de nuestro idioma. Aunque la fonética es casi uniforme (salvando el ceceo de tres cuartas partes de la península), el vocabulario a veces va por otras partes, y los acentos ni se digan.
Si a esto se le añade un formato básico pero popular como los dibujos animados, la cosa se complica aún más.
Pero en México a finales de los años 50 se les ocurrió la genialidad de doblar la saga de Pixie, Dixie y el gato Jinks en tres acentos distintos. El ratón Dixie era cubano (voz de Carmita Arenas), el ratón Pixie era mexicano (Amparito Garrido) y el sevillanísimo Florencio Castelló le daba un deje decididamente andaluz al gato Jinks. Sus «marditos roedores» son bastante memorables.
Gracias a la maravilla de YouTube, los tres personajes resucitan. Por cierto, Castelló hizo películas con Jorge Negrete y Cantinflas, aparte de Lola Flores, e interpretó a «El Curro» en Trespatines.
¿Por qué no se pueden hacer más cosas como esta?

Comentarios ( 3)
Se suele decir que los diferentes acentos y giros que se utilizan al hablar el español son muestra de la "riqueza" cultural de la lengua, a mi me espantan, y en el mejor de los casos me invitan a la risa. En Inglaterra el acento es el más importante distintivo de tu condición social. Un mal acento limita considerablemente tus posibilidades de ascenso social, a menos que seas futbolista o algo de eso, es decir, chusma rica.
Por javier | 14 de Febrero 2008 a las 04:07 AM
lo he visto tantas veces y nunca me percaté de la variedad de acentos, nunca me puse a pensar en ello, pero es curioso y una genial idea.
Por elisabeth | 14 de Febrero 2008 a las 11:01 AM
Emilio, no nos conocemos. Te sigo (irregularmente)desde hace algún tiempo. Sólo quería decirte que, decididamente, tengo que leerte más a menudo. Sigue así, porque haces que nos ríamos y pensemos a la vez.
P.D: He echado mano de tu post sobre los acentos en los dibujos animados. Gracias.
Por c1elqv | 17 de Febrero 2008 a las 06:39 PM