El pasado 30 de enero presenté electrónicamente la declaración de la renta. Debido a numerosos gastos que desgravan, me salió una cantidad importante a devolver.
Suelo hacerlo todo lo más pronto posible para que el fisco me devuelva el importe en cuanto antes. Este año el Servicio de Rentas Internas promete devolver la cantidad en menos de nueve días naturales del viernes posterior a la declaración.
La devolución rápida, claro, se hace a través de ingreso bancario. El sistema era infalible (lo llevo haciendo más de cinco años sin problemas) hasta el viernes pasado. El dinero, prometido para esa fecha, no llegó.
El viernes por la noche revisé cifras y declaraciones y me percaté que había invertido mis números de cuenta bancaria para la orden de ingreso. Con el corazón en un puño, el sábado fui al banco y me dijeron que el número de cuenta errónea no existía, y que llamara a la central hoy por la mañana.
Al hacerlo, me han tenido en el teléfono exactamente 8 minutos y 54 segundos, confirmando algunos datos. Al final de la llamada me avisan que tendré el importe de la devolución ingresado en mi cuenta mañana por la mañana, a más tardar.
Me maravilla mi enorme suerte y también la eficacia. Me comenta Carlos que en nuestros países el error exigiría una gestión titánica, que involucraría cartas, máquinas de fax, llamadas a delegaciones y subdirectores y meses de santa paciencia para ver el dinero. Me lo creo.
Suelo hacerlo todo lo más pronto posible para que el fisco me devuelva el importe en cuanto antes. Este año el Servicio de Rentas Internas promete devolver la cantidad en menos de nueve días naturales del viernes posterior a la declaración.
La devolución rápida, claro, se hace a través de ingreso bancario. El sistema era infalible (lo llevo haciendo más de cinco años sin problemas) hasta el viernes pasado. El dinero, prometido para esa fecha, no llegó.
El viernes por la noche revisé cifras y declaraciones y me percaté que había invertido mis números de cuenta bancaria para la orden de ingreso. Con el corazón en un puño, el sábado fui al banco y me dijeron que el número de cuenta errónea no existía, y que llamara a la central hoy por la mañana.
Al hacerlo, me han tenido en el teléfono exactamente 8 minutos y 54 segundos, confirmando algunos datos. Al final de la llamada me avisan que tendré el importe de la devolución ingresado en mi cuenta mañana por la mañana, a más tardar.
Me maravilla mi enorme suerte y también la eficacia. Me comenta Carlos que en nuestros países el error exigiría una gestión titánica, que involucraría cartas, máquinas de fax, llamadas a delegaciones y subdirectores y meses de santa paciencia para ver el dinero. Me lo creo.

Comentarios ( 2)
Eso tiene su lado bueno, pero tambíen malo. El control exhaustivo de tu persona. Hay "casillas " en los modelos de declaración de la renta que suponen de facto un ataque a la intimidad personal. Georege Orwell no se equivocaba.
Por JAVIER | 12 de Febrero 2008 a las 04:16 AM
Pues si que es verdad que has tenido suerte de como funcionan ahí ciertas cosas.
Tengo un amigo al cual le ingresaron por error de hacienda su devolución en la cuenta de otro.Hacienda reconcio que era error suyo pero que para cobrarlo mi amigo dependia la buena voluntad de la persona que habia recibido el ingreso que no le correspondia.
Por Toupeiro | 12 de Febrero 2008 a las 07:08 AM