Anoche fue uno de esos momentos en los cuales la política se quita el manto barriobajero y sucio y, por unas horas, se viste del abrigo de José. Un candidato de la raza negra, hijo de un keniano y de una granjera de Kansas, gana en un estado más blanco que la nieve.El discurso de victoria de Barack Obama pone la piel de gallina al reflejar el empeño de sus partidarios, que se dejaron la piel en las heladas salas de Iowa para darle una holgada victoria.
Pero Hillary Clinton no va a desaparecer del mapa ni mucho menos. Tiene una buena parte de la maquinaria y de la inteligentsia del partido, y ahora se enfrenta a comicios más convencionales. Posiblemente pierda también Nueva Hampshire, donde los independientes pueden votar en la primaria que quieran. Pero a partir de ahí la loba herida va a sacar más los colmillos, afilar sus garras e intentar hacer trizas a este mozalbete ingenuo que se ha atrevido a robarle el manto de victoria en Iowa.
A partir de hoy viene la contienda de verdad, y esta vez no va a ser una delicia verlo.
Foto: Brian Snyder/Reuters

Comentarios ( 1)
Usa me parece que es más machista que racista. Hillary no lo tiene fácil.
Por javier | 5 de Enero 2008 a las 06:07 AM