Me burlo mucho de los que viven su cultura y la exaltan sin ni siquiera molestarse en conocer ajenas. Me da un tufillo de nacionalismo holgazán ver las personas que analizan todo con su óptica de lo mío siempre es lo mejor y aquí no hay vuelta de hoja. Lo veo mucho en los estadounidenses, en los españoles y también en otros países.
La noche del domingo cenamos con unos amigos que venían de visita de su país (al que muchos, incluyendo el FMI, considerarían del tercer mundo). Hago una paráfrasis bastante general de la conversación:
- Me encanta Nueva York, es como mi segunda ciudad.
- ¿Qué restaurantes han visitado? ¿Cuál es su comida favorita?
- Bueno, me gusta la [de su país], no he probado otra aquí, salvo la comida rápida.
- Ya, pero es que parte del encanto de Nueva York es probar las distintas comidas étnicas. Hay tanta competencia de calidad y tantos inmigrantes, que las comidas suelen ser bastante buenas.
- Es que a mí no me gusta probar comida rara...pero ademas, ya me conozco la ciudad tanto que me aburre un poco.
- ¿Cuáles son tus museos favoritos?
- Ninguno, no me gusta ver museos. Vengo mucho de compras y a ver a mi familia
- ¿Pero no conoces el Metropolitano, el MOMA?
- No, es que yo no soy de museos.
Posteriormente con su novio, que parecía tener más hambre de conocer sitios...
- Quizá te convenga que te demos un tour gastronómico-cultural de Nueva York, porque ya vemos que tu novio no tiene muchas ganas. Un tour incluye tres horas dando vueltas a Manhattan...ves todo.
- [Interviene el susodicho] Ah no, yo en ese no le acompaño. Me monté una vez y cuando empezamos a pasar por debajo de puentes yo dije, chofer, bájeme aquí.
Esta gente tiene derecho perfecto a decir que lo suyo es lo mejor, pero cuando se niegan a probar cosas distintas y ver sitios nuevos fuera de su dimensión y margen de comodidad, me pone enfermo. Quizá sea por mi forma de ser que siempre me ha gustado experimentar y explorar, pero que aparte digan ya conozco todo y me aburre, es demasiado.
La noche del domingo cenamos con unos amigos que venían de visita de su país (al que muchos, incluyendo el FMI, considerarían del tercer mundo). Hago una paráfrasis bastante general de la conversación:
- Me encanta Nueva York, es como mi segunda ciudad.
- ¿Qué restaurantes han visitado? ¿Cuál es su comida favorita?
- Bueno, me gusta la [de su país], no he probado otra aquí, salvo la comida rápida.
- Ya, pero es que parte del encanto de Nueva York es probar las distintas comidas étnicas. Hay tanta competencia de calidad y tantos inmigrantes, que las comidas suelen ser bastante buenas.
- Es que a mí no me gusta probar comida rara...pero ademas, ya me conozco la ciudad tanto que me aburre un poco.
- ¿Cuáles son tus museos favoritos?
- Ninguno, no me gusta ver museos. Vengo mucho de compras y a ver a mi familia
- ¿Pero no conoces el Metropolitano, el MOMA?
- No, es que yo no soy de museos.
Posteriormente con su novio, que parecía tener más hambre de conocer sitios...
- Quizá te convenga que te demos un tour gastronómico-cultural de Nueva York, porque ya vemos que tu novio no tiene muchas ganas. Un tour incluye tres horas dando vueltas a Manhattan...ves todo.
- [Interviene el susodicho] Ah no, yo en ese no le acompaño. Me monté una vez y cuando empezamos a pasar por debajo de puentes yo dije, chofer, bájeme aquí.
Esta gente tiene derecho perfecto a decir que lo suyo es lo mejor, pero cuando se niegan a probar cosas distintas y ver sitios nuevos fuera de su dimensión y margen de comodidad, me pone enfermo. Quizá sea por mi forma de ser que siempre me ha gustado experimentar y explorar, pero que aparte digan ya conozco todo y me aburre, es demasiado.

Comentarios ( 2)
Es muy fácil criticar a la gente que describes, como provincianos, inmovilistas etec, pero comprenderás que hay gente que vive de fabula en pequeñas ciudades de provincias, y que les importa un carajo la comida hindu, cajun, o las nuevas modas. Es más cuando visitan una gran ciudad se reafirman en sus formas de vida y piensan, "menos mal que no vivo en un zoológico así". En definitiva, solo emigran los jodidos, los que se sienten bien no se mueven del sitio, por muy limitados que los veamos.
Por javier | 2 de Enero 2008 a las 10:20 AM
Como siempre, Javier, lees lo que quieres y comentas sobre tu proyección de lo escrito, no sobre lo que pongo. Me remito al último párrafo, donde no pongo calificativos...tú sí. Además, ni palabra digo tampoco de que emigren, sencillamente que aprovechen el viaje fuera de su mundo para hacer cosas por las cuales su lugar de visita es famoso.
Por Emilio
|
2 de Enero 2008 a las 10:56 AM