La democracia superó ayer un trago agridulce. Por una parte el No triunfó por los pelos en Venezuela, negando a Chávez el leninismo institucional que tanto anhelaba.
La pregunta en las urnas tenía de por sí un lenguaje siniestro y sorprende que apenas el 50,8 por ciento del electorado venezolano vea lo que representa Hugo Chávez y el daño que le hace no solo a su país sino a la democracia.
Existe una escuela que apunta a que Chávez domina el sistema electoral venezolano y que por lo tanto esta es una hábil treta para justificar maniobras funestas futuras. No voy a caer en esa trampa. Los venezolanos llevan nueve años dando a Chávez todo lo que pide y por fin una exigua mayoría se percató del disparate.
Cualquier estudiante de la historia sabe perfectamente que una vez que un comunista se apodera del sistema electoral del país, no lo suelta jamás (Checoslovaquia, Polonia, Hungría, Camboya) y Chávez ante todo es cauteloso en sus formas. Quizá se haya fiado de su éxito anterior, quizá sencillamente se le fue el santo al cielo. Pero permanece en Miraflores con sus pataletas, eso está claro.
Mientras la democracia triunfaba por los pelos en Venezuela, el nacionalismo ruso de Putin triunfaba de calle en Rusia, lo cual es bastante preocupante. Si Chávez se muere mañana, no hay nadie que lo pueda sustituir (el payaso Fofó se murió hace 30 años), pero lo de Putin es mucho más oscuro y preocupante.
Existe un anhelo hacia antigua URSS en Rusia, y Putin lo ha fomentado hasta fines desesperantes. Que el país que tardó tanto tiempo en deshacerse de la dictadura del proletariado (sic) ahora caiga en el putinismo autoritario es muy triste. Y mucho más peligroso para el mundo: Rusia tiene capacidad nuclear y produce cinco veces más petróleo que Venezuela.
Apéndice: La pregunta electoral venezolana era:
¿Aprueba usted el proyecto de Reforma Constitucional con sus Títulos, Capítulos, Disposiciones Transitorias, Derogatoria y Final; presentado en dos bloques y sancionado por la Asamblea Nacional, con la participación del pueblo y con base en la iniciativa del Presidente Hugo Chávez?
La pregunta en las urnas tenía de por sí un lenguaje siniestro y sorprende que apenas el 50,8 por ciento del electorado venezolano vea lo que representa Hugo Chávez y el daño que le hace no solo a su país sino a la democracia.
Existe una escuela que apunta a que Chávez domina el sistema electoral venezolano y que por lo tanto esta es una hábil treta para justificar maniobras funestas futuras. No voy a caer en esa trampa. Los venezolanos llevan nueve años dando a Chávez todo lo que pide y por fin una exigua mayoría se percató del disparate.
Cualquier estudiante de la historia sabe perfectamente que una vez que un comunista se apodera del sistema electoral del país, no lo suelta jamás (Checoslovaquia, Polonia, Hungría, Camboya) y Chávez ante todo es cauteloso en sus formas. Quizá se haya fiado de su éxito anterior, quizá sencillamente se le fue el santo al cielo. Pero permanece en Miraflores con sus pataletas, eso está claro.
Mientras la democracia triunfaba por los pelos en Venezuela, el nacionalismo ruso de Putin triunfaba de calle en Rusia, lo cual es bastante preocupante. Si Chávez se muere mañana, no hay nadie que lo pueda sustituir (el payaso Fofó se murió hace 30 años), pero lo de Putin es mucho más oscuro y preocupante.
Existe un anhelo hacia antigua URSS en Rusia, y Putin lo ha fomentado hasta fines desesperantes. Que el país que tardó tanto tiempo en deshacerse de la dictadura del proletariado (sic) ahora caiga en el putinismo autoritario es muy triste. Y mucho más peligroso para el mundo: Rusia tiene capacidad nuclear y produce cinco veces más petróleo que Venezuela.
Apéndice: La pregunta electoral venezolana era:
¿Aprueba usted el proyecto de Reforma Constitucional con sus Títulos, Capítulos, Disposiciones Transitorias, Derogatoria y Final; presentado en dos bloques y sancionado por la Asamblea Nacional, con la participación del pueblo y con base en la iniciativa del Presidente Hugo Chávez?

Comentarios ( 1)
La derrota de Chavez, lejos de invitar al regodeo, promueve una reflexión. Por que un tipo como Chavez está en Venezuela y por elección popular. La explicación es triste y desoladora. Los gobernantes pre- chavez estaban corrompidos hasta la medula y llevaron al pueblo venezolano a la desesperación, que es el caldo de cultivo de los populistas.
Lo de la URSS es más siniestro si cabe. El comunismo hundió al país, pero el capitalismo mafioso y salvaje imperante ha dado lugar a los nuevos millonarios, pero los pobres son más pobres que nunca, y lo malo es que son pobres la inmensa mayoria de los rusos. Chungo.
Por javier | 3 de Diciembre 2007 a las 02:33 PM