Desde niño, tengo un curioso impedimento motriz que me hace ser algo torpe, físicamente hablando. Llevar más de dos cosas en las manos se convierte en todo un desafío motriz, y casi cualquier combinación (como por ejemplo, bufanda, gorro, cartera y billete de tren) logra que mi cerebro se quede colgado. No sé por qué es, aunque sí que me pasa desde niño.
Mi madre al darse cuenta del tema decía «Te hacen falta trabajos manuales», y se quedaba tan ancha. Como si los profesores de manualidades pasaran por la calle como el trapero o buhonero. Y así zanjó el tema. No aprendí a atarme los cordones de los zapatos, confieso, hasta los 13 años.
Ayer lo sufrí en la entrada del metro. Saco cartera, me quito los guantes, saco la tarjeta del metro, entro. Al borde de la escalera hago inventario: tarjeta, cartera, guante derecho...¿y el guante izquierdo? Es un momento que parece sacado de Algo pasa con Mary. Doy la vuelta, reviso todo, suelto mis brazos y el guante no aparece. Al final estaba al lado de la entrada.
Con tanto abrigo, gorro, guantes y armatostes, mi vida se complica.
Mi madre al darse cuenta del tema decía «Te hacen falta trabajos manuales», y se quedaba tan ancha. Como si los profesores de manualidades pasaran por la calle como el trapero o buhonero. Y así zanjó el tema. No aprendí a atarme los cordones de los zapatos, confieso, hasta los 13 años.
Ayer lo sufrí en la entrada del metro. Saco cartera, me quito los guantes, saco la tarjeta del metro, entro. Al borde de la escalera hago inventario: tarjeta, cartera, guante derecho...¿y el guante izquierdo? Es un momento que parece sacado de Algo pasa con Mary. Doy la vuelta, reviso todo, suelto mis brazos y el guante no aparece. Al final estaba al lado de la entrada.
Con tanto abrigo, gorro, guantes y armatostes, mi vida se complica.

Comentarios ( 2)
Bueno, pues qué alivio: yo me creía único en falta de coordinación manual. Me aterroriza ver un precio complicado, y combinar billetes y monedas, manejar los abonos de autobús,etc. Lo que más me gustaba de mi uniforma militar de invierno eran los mil y un bolsillos, para poder tener cada cosa en uno distinto y no tener que rebuscar.
Por Juvenal | 16 de Diciembre 2007 a las 01:28 AM
Ahora entiendo el valor de la figura del "asitente", lastima que solo unos pocos se lo puedan permitir
Por javier | 16 de Diciembre 2007 a las 04:13 AM