Estoy de viaje en Chicago y me estoy quedando en un hotel relativamente bueno, el Intercontinental. Es céntrico (en plena y elegantísima Michigan Avenue), al lado del trabajo y por sus instalaciones me atrevería a decir que en Europa rozaría las cinco estrellas. La habitación no sale nada barata a la empresa, pero alucino con los extras.
Primero, el acceso a internet, 10 dólares al día. Luego, el litro de agua Evian, 5 dólares. Si ya entramos en la cesta de comida, 4 dólares por un tarrito de patatas fritas. El hotel tiene una piscina espectacular, pero hay que pagar más de 20 dólares para acceder al spa. Si no, no hay piscina. Y yo que me traje el bañador.
Me choca porque estoy acostumbrado a hoteles que incluyen internet e instalaciones, mas regalan los botellines de agua. No serán de primera pero tampoco te cobran lo que el Intercontinental. Y de paso, te dan el desayuno. No es por ser tacaño, pero sí por valor añadido. ¿De qué sirve pagar tanto dinero si luego sales refunfuñando?
Primero, el acceso a internet, 10 dólares al día. Luego, el litro de agua Evian, 5 dólares. Si ya entramos en la cesta de comida, 4 dólares por un tarrito de patatas fritas. El hotel tiene una piscina espectacular, pero hay que pagar más de 20 dólares para acceder al spa. Si no, no hay piscina. Y yo que me traje el bañador.
Me choca porque estoy acostumbrado a hoteles que incluyen internet e instalaciones, mas regalan los botellines de agua. No serán de primera pero tampoco te cobran lo que el Intercontinental. Y de paso, te dan el desayuno. No es por ser tacaño, pero sí por valor añadido. ¿De qué sirve pagar tanto dinero si luego sales refunfuñando?

Comentarios ( 2)
Hace poco, cuando vi que me habían cargado los desayunos en la cuenta del hotel -a precio de hotel, claro- pensé: "Si me los hubieran puesto en el precio de la habitación, habría ido al mismo sitio, pero habría salido más contento: ¿no se dan cuenta de que lo que ganan en cada factura individual lo pierden en clientes para la cadena. Y en otoño/invierno, fuera de las islas, la competencia es dura...
Por Juvenal | 16 de Diciembre 2007 a las 01:33 AM
Aunque la primera impresión no es buena, y hasta les "coges manía", luego si reflesionas te das cuenta que eres un "pringao" que estas de prestado en buen hotel. Como sabrás habrá gente que esos precios de los extras le parezcan ridiculos. Son las dos américas, ricos y pobres. El cuento de siempre.
Por javier | 16 de Diciembre 2007 a las 04:00 AM